Lula liberado

El Supremo Tribunal Federal de Brasil (STF) decidió este jueves 7 de noviembre un fallo que considera inconstitucional que una persona en segunda instancia judicial sea recluida en prisión, lo que podría conducir a la liberación del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, preso desde abril de 2018.

La Constitución Federal brasileña de 1988 establece que nadie puede estar preso hasta que no agotarse los recursos de apelación, salvo en los casos que impliquen un serio peligro para la sociedad.

  • En 2016 la Corte autorizó la ejecución de la pena antes de que se agotaran todas las apelaciones.

De esta manera, la medida también afecta no solo a Lula, sino también a 4 mil 900 reclusos, muchos de ellos implicados en la Operación Lava Jato, al igual que el expresidente.

Los magistrados de la Corte brasileña subrayaron que la decisión del jueves 7 no conducirá a la liberación automática de los detenidos, ya que dependerá de los jueces de ejecución de cada caso aplicar el nuevo fallo después de que se escuchen los argumentos de las defensas y de las acusaciones.

De esa manera, la libertad de Lula dependerá de que sus abogados la soliciten al tribunal de Curitiba (sur del Brasil) que está a cargo del caso. La defensa del expresidente ya declaró que tiene previsto visitar a Lula en su celda de Curitiba este mismo viernes 8 de noviembre; “después de la conversación” presentará “una petición para que se lleve a cabo su inmediata libertad”.

“El STF refuerza la idea de que el expresidente Lula está preso desde hace 579 días injustamente y de manera incompatible con la ley la Constitución de la República, como siempre dijimos”, destacaron los abogados.

  • Da Silva cumple actualmente una pena de ocho años y 10 meses en prisión.
  • A esto se agrega que en febrero de este año fue condenado a casi 13 años por corrupción y lavado de dinero.
  • Además, tiene otros seis procesos en curso ante la justicia.
  • Las pruebas que se usaron para condenar a Lula fueron objeto de críticas a nivel nacional e internacional, pues no se hallaron suficientes evidencias para culparlo de los que cargos presentados, por lo que se acusa a la justicia brasileña de amañar políticamente los procesos judiciales contra el político del Partido de los Trabajadores.

Es posible que, tras la más que probable liberación de Lula, los jueces a cargo del resto de procesos en su contra vuelvan a politizar los casos a los que ha sido arrastrado el líder brasileño, sin duda el más popular del Brasil y principal opositor gobierno de Jair Bolsonaro.

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