El Imperio juega con fuego (Desde mi trinchera)

Por: Alexis Toledo

La administración del señor Trump, fiel a su conservador legado imperial, hace desesperados manejos por mantener la dominación en el mundo y particularmente en lo que consideran su “patio trasero”. Según palabras de John Kerry, con una clara posición de renovación de la doctrina Monroe donde, a lo largo de los siglos XIX y XX, EEUU incrementaron su papel de potencia imperial en América Latina bajo la premisa “América para los americanos”.

Ya a fines de la primavera de 2008 el Consejo de Relaciones Exteriores, en Nueva York, publicó un informe con el título “Relaciones entre Estados Unidos y América Latina: una nueva dirección para una nueva realidad” con el propósito de influir en la política exterior del Gobierno estadounidense en manos de Barack Obama y en el mismo se aseveró que la era de EEUU como la influencia dominante en la América Latina ha terminado”.

Obama realizó tímidos intentos orientado por esas recomendaciones iniciando un proceso de cambio en sus relaciones con el pueblo cubano que, con la llegada al gobierno de Trump quedaron sin efecto.

Hoy la atención de imperialismo está centrada en Venezuela, por su interés por los recursos estratégicos abundantes en esta región: petróleo, minerales estratégicos, agua, privilegiada ubicación territorial para el control geopolítico de sur del continente, solo por mencionar algunos. De allí que hayan movilizado todo su poder político, económico y comunicacional para acabar con la revolución bolivariana.

Al igual que hace más de 200 años, que la geopolítica mundial no favoreció al Imperio Español, posibilitando la independencia en las colonias de entonces, hoy las condiciones mundiales no son tan favorables al Imperio de las transnacionales de EEUU abriendo posibilidades a los pueblos de America para su independencia definitiva.

Los representantes imperiales, en su desesperación, organizan e impulsan movimientos desestabilizadores en los gobiernos del continente, provocando una situación que generaría un gran proceso continental de independencia más allá de las fronteras de nuestros países, y la destrucción definitiva del imperio y liberación de nuestros pueblos. Recordemos aquella frase histórica del Ché en la Tricontinental, “Crear un, dos, tres Vietnam”. Si el imperio juega con fuego, seguro se quemará.

!Hasta la Victoria Siempre¡

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La educación: nuestra piedra angular

Por: Héctor Rodríguez

Cuando se trata de mirar el futuro es necesario tener muy claro, los conceptos básicos sobre los que se fundamentará la sociedad del mañana. Y en esa visión, vamos a cultivar a las nuevas generaciones.

Los principios del socialismo venezolano son la equidad, la justicia, la igualdad y el amor. Eso significa que debemos poner nuestro máximo empeño en fomentar tales valores en la educación de nuestras niñas, niños y jóvenes.

En esta tierra nació uno de los más grandes educadores de la historia: Simón Rodríguez. El insistía en la urgencia de acostumbrar al niño a ser veraz, fiel, comedido, benéfico, agradecido, consecuente, generoso, amable, diligente, cuidadoso, aseado; a respetar la reputación y a cumplir con lo que promete. Y luego dejar las habilidades a su cargo pues, él sabrá buscarse los maestros adecuados cuando sea joven.

Rodríguez, nuestro Samuel Robinson, como también se le conoce, partía de la idea que enseñar es formar ciudadanos conscientes, gente con corazón y aclaraba: enseñen y tendrán quien sepa; eduquen y tendrán quien haga.

Es allí donde está la clave. Hay que definir lo que queremos para el mañana: ¿un país con gente que trabaje, bajo órdenes, sin mayor reflexión o una nación de seres pensantes, capaces de discernir, razonar, soñar, construir, innovando partiendo del bienestar colectivo?

Y volvemos a Simón Rodríguez: adquirir virtudes sociales significa moderar con el amor propio, en una conjugación inseparable de Sentir y Pensar, sobre el sueño moral de la máxima “piensa en todos para que todos piensen en ti” que persiguen simultáneamente el beneficio de toda la sociedad y de cada individuo.

Basados en tal ideario, en Miranda estamos trabajando para fortalecer no sólo numéricamente nuestros centros educativos, sino para convertir cada centro maternal, cada escuela, liceo y espacio universitario en un semillero de conciencia social, generando las condiciones para aprender a diario, de la experiencia, los libros y la vida.

Debemos tomar en cuenta que, parafraseando al escritor y futurista estadounidense Alvin Toffler, el analfabeta del futuro no será la persona que no pueda leer, sino aquella que no sepa cómo aprender.

Aprender a ser más eficiente en los procesos productivos, aprender que todo lo que pensamos y hacemos debe ser para el beneficio colectivo, para el bien común, aprender justicia y equidad no son palabras sino una forma de vida, que lleva a garantizar un mañana luminoso, de paz.

Así la base de la formación de las nuevas generaciones es el crecimiento de conciencia y la cultura de paz. Es desarrollar la sensibilidad social para que no haga falta estructuras represivas, porque cada persona es garante de la seguridad y la barrera más eficiente ante la violencia.

La amalgama de esta visión de sociedad se fundamenta en el amor, en la entrega al servicio colectivo. Si eso se convierte en una manera de vivir, entonces no habrá especuladores, ni bachaqueros, ni policías o funcionarios violadores de los derechos humanos, no existirán políticos corruptos, comerciantes desalmados ni empresarios capaces de adulterar productos.

La escuela, como institución, tiene el deber social de edificar la paz y la cultura de no violencia. El estado Miranda tendrá una escuela adecuada. Una escuela adecuada es aquella que atiende las necesidades e interés de niños, niñas y jóvenes, aquella que participa activamente en el desarrollo del país, es un espacio protector, con docentes que practican la empatía, que ofrecen condiciones para el desarrollo pleno de habilidades, para el disfrute de la vida, para el manejo saludable de emociones.

Y regresando al pensamiento robinsoniano, podríamos resumir lo antes expuesto en una de las reflexiones de Rodríguez: las luces adquiridas sobre el Arte de Vivir, dejan entrever que las sociedades pueden existir sin reyes y sin congresos. Y todo esto porque, sin duda alguna, la educación debe ser nuestra piedra angular.

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2018 fue de victorias para los pueblos revolucionarios del mundo

Opinión por Hernán Mena Cifuentes.– A pesar de las guerras de conquista, golpes de Estado, sanciones económicas y demás eventos trágicos desatados por el fascismo durante 2018, este fue un año de grandes triunfos para la mayoría de los pueblos y gobiernos progresistas y revolucionarios del planeta, ya que gracias a la constancia superaron sus efectos negativos y este año nuevo se disponen con su indoblegable voluntad de lucha a enfrentar nuevas agresiones de esa canalla mundial.

De nada les valió, o muy poco le sirvió a Estados Unidos y a sus vasallos europeos, latinoamericanos y criollos desbordarse en tan brutales y conflictos bélicos, sangrientas y costosas maniobras desestabilizadoras diseñadas para provocar hambre, miseria, enfermedad, pobreza y demás plagas sociales, que si bien causaron graves daños a la economía, progreso y desarrollo, no siempre lograron los objetivos perseguidos.

Todo lo contrario, se volvieron como bumerang contra ellos y sus pueblos, que hoy padecen, además de los efectos de una crisis política, económica y financiera generalizada, un caos social y moral provocado por el odio y la ira que sus gobernantes desataron contra el resto del mundo que está socavando en sus países los principios y derechos que rigen la sociedad humana y amenaza con llevarlos a la autodestrucción y la barbarie.

Mientras las sombras de ese incierto panorama se ciernen sobre el Imperio Yanqui y sus lacayos, los pueblos y gobiernos de Rusia, Siria, Irán, Cuba, Nicaragua y Venezuela y otros que como ellos fueron víctimas de sus sanciones, maniobras desestabilizadoras y amenazas de invasiones, se restauran de los males que ellos les causaron y con la fe puesta en el porvenir se preparan para conquistar nuevas victorias en 2019.

Eso sí, lo hacen alertas y vigilantes, pues por experiencia saben que los gobernantes estadounidenses son revanchistas y vengativos, y condenado como está EEUU a desaparecer como todos los imperios, esa fiera en agonía, para no morir en solitario, podría lanzar sus últimos zarpazos arrastrando en su caída al resto del mundo desatando una guerra nuclear que acabaría con todo vestigio de vida en la tierra.

No podrán, porque el mundo está dispuesto a impedir que esos potenciales suicidas destruyan al planeta y con él a los miles de millones de humanos que lo habitan, que aman la paz y la vida, no como ellos que aman la guerra y la muerte.

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Control de precios inorgánicos (Por: Luis Britto García)

 

Controlar o no los precios, he allí el dilema.

No controlarlos nos ha llevado a la situación actual.

No es viable un sistema donde cualquier rufián incrementa sus ganancias un millón por ciento sólo añadiendo ceros a las etiquetas de venta.

No es funcional una economía donde la principal producción es de ceros a la derecha de los precios.

Es inaceptable que un oligopolio de doce empresarios irrespete tanto oferta como demanda y regulaciones y condene a morir de hambre a treinta millones de compatriotas.

La indisciplinada emisión de precios inorgánicos, no justificados por ningún aumento de calidad, de cantidad ni de costos sólo puede ser paliada emitiendo más dinero, que a la postre será inútil frente a la inflación de precios inorgánicos.

Saludamos el anuncio del gobierno de pautar precios acordados para unos 25 productos básicos, que quizá deberían ser más bien 250 o 2.500.

Celebramos que hayan sido detenidos algunos infractores del acuerdo de precios: si la misma medida se hubiera adoptado hace cinco años, no estaríamos como estamos.

Pero esos productos y sus cotizaciones, como sucede desde hace cinco años, se desvanecerán si no se implanta un mecanismo transparente que revele sus existencias, costos y márgenes de ganancia en cada transacción comercial

Para ello es indispensable activar una propuesta como la del ingeniero Rafic Derjani Bayeh, en el sentido de instaurar un sistema digital universal, centralizado y transparente de administración de costos y precios,

Para la instauración de tal sistema se requeriría algo que el contrabando de extracción del signo monetario casi ha impuesto en su totalidad: lanzado universalización del dinero digital, cuyo movimiento para cada transacción se registraría en una factura electrónica, a efectos de que el SENIAT u otro organismo competente verifique informáticamente si cumple con los precios máximos autorizados, como condición para que el intercambio se realice.

Especifica Rafic Derjani: “La propuesta sugiere que sólo con la aprobación de la factura electrónica es con lo que se logra ejecutar el intercambio; y NO se puede concretar intercambio sin la factura electrónica”. Y añade que “Si los precios no están acordes con los máximos establecidos, o si la mercancía para intercambiar no es acorde con lo declarado en el inventario, la transacción se bloquea y NO lograría ejecutarse”.

La propuesta deriva de la simple lógica. En el mismo sentido, Carlos Lanz Rodríguez, en el grupo de tweets “Abran los libros de contabilidad” del 23 de agosto de 2018, propone, puntualmente:

“3.1. Acceso a los registros contables para establecer los costos en materia prima, maquinarias y equipos, salarios, cuota de ganancia, etc.

3.2. Radiografía del tipo de tecnología y cuota de explotación del trabajo.

3.3. Caracterización del sistema de mercadeo y distribución, carteles, mafias, posición de dominio.

3.4. Seguimiento de los precios de las mercancías en el mercado, al por mayor, al detal y sus nexos con el bachaquerismo.

3.5. Determinación del tipo de capital: ficticio, especulativo, grado de centralización y concentración de la propiedad”.

En otras palabras, sin información no hay control de preciossin control de precios no hay salida de la inflación, y sin salida de la inflación perderemos todos los logros del bolivarianismo y con ellos el país.

Tales mecanismos reflotarían la economía haciendo imposibles corrupción, evasión fiscal, acaparamiento, sobreprecio, inflación, precios inorgánicos y ganancia especulativa.

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El mundo en conflicto: presiones, prisiones y amenazas

Por: Sergio Rodríguez Gelfenstein

“Esperábamos que después de la Guerra Fría, un orden mundial más cooperativo fuera posible y se construyera de verdad. Hoy tengo que admitir que el nuevo orden mundial no se ha hecho realidad nunca y lo peor es que existe la amenaza de que la ley de la jungla reemplace a la supremacía del derecho”. Esta frase pronunciada el pasado lunes 3 de diciembre por la alta representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Federica Mogherini, en un discurso en el Centro Belfer de Ciencia y Asuntos Internacionales de la Escuela Kennedy de la Universidad Harvard (Estados Unidos), es la incuestionable aceptación del fracaso del capitalismo, del neoliberalismo y de la tesis de que la historia había terminado tras la desaparición de la Unión Soviética.

La admisión de que el planeta está amenazado por la “ley de la jungla” no hace más que confirmar lo que ha estado ocurriendo durante los últimos años en un mundo cada vez más peligroso, más desigual y más violento.

Sin embargo, no todo está dicho si se mira de manera distinta a la de Mogherini, todavía la humanidad tiene reservas y manifiesta resistencias contra aquellas fuerzas que intentan que se perpetúe la inequidad y se imponga el imperio de las armas, poniendo en segundo plano la necesidad de mantener el equilibrio ecológico cuyo quiebre podría traer el fin de la especie humana en la tierra.

Los últimos días han sido testigos de la resistencia a la imposición: la reunión del G-20 resultó en un rotundo fracaso para las prácticas unilaterales y aislacionistas del gobierno de Estados Unidos. Mientras el presidente Trump, vociferaba amenazante al mismo tiempo que cancelaba la reunión con su colega ruso Vladimir Putin, y sin que ni siquiera tuviera el valor para asistir a una rueda de prensa en la que iba a dar a conocer sus opiniones sobre los resultados del recién finalizado cónclave, la diplomacia silenciosa y sin estridencias de China y Rusia avanzaban en la defensa del multilateralismo.

Trump, abrumado por su derrota, se sacó de la manga el fallecimiento de su colega George Bush para eludir a la prensa y no dar la cara a las evidentes preguntas incómodas que surgirían de periodistas a quienes no puede controlar ni amenazar como los que trabajan en la Casa Blanca. Habría sido más creíble argüir que el terremoto de Alaska lo obligaba a regresar de manera imprevista a su país.

La desesperación tras su fracaso en la Cumbre del G-20 donde ni siquiera pudo impedir que un gobierno lacayo como el argentino cabildeara a favor de un documento de consenso al margen de sus disposiciones imperiales y que el presidente Xi Jinping hiciera sendas visitas de Estado a Argentina y Panamá, se manifestó expresamente en el discurso del secretario de Estado Mike Pompeo, quien en la reunión de cancilleres de los países miembros de la OTAN celebrada en Bruselas la emprendiera con verdadera furia contra las instancias multilaterales, incluso aquellas subordinadas y dependientes del gobierno de Estados Unidos como la Organización de Estados Americanos, el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y la Organización Mundial del Comercio, agregando además en su diatriba unilateralista a la Unión Africana y la Unión Europea. Basado en el argumento de que tras el fin de la guerra fría el sistema internacional que se construyó no sirvió a los objetivos del mundo unipolar que Estados Unidos pretendió instalar y que el “multilateralismo empezó a ser visto como un fin en sí mismo”, Pompeo atacó a toda la institucionalidad internacional, acusándolos de burócratas, exponiendo que si estas organizaciones no se apegan a los valores del “mundo libre” […]”deben ser reformadas o eliminadas”.

En este contexto, la cumbre del G-20 fue aprovechada por China y Rusia para avanzar en el fortalecimiento del sistema multilateral: a la realización de una reunión de mandatarios del Grupo BRICS, se le sumó el encuentro entre los líderes de China, India y Rusia, para adelantar en la creación de una troika que refuerce la coordinación en importantes mecanismos multilaterales, incluidos el G-20, el BRICS, y la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS). Además, prometieron integrar la Unión Económica Euroasiática y la iniciativa de la Franja y la Ruta en Asia-Pacífico. De la misma manera, los presidentes de Rusia y Turquía revisaron la situación de Siria, en particular la de Idlib y propusieron una nueva Cumbre para discutir acerca de este tema. Con el mismo impulso, por acuerdo de Putin y Merkel, el ministro de Asuntos Exteriores de Alemania, Heiko Maas se reunió con su homólogo ruso Seguéi Lavrov, y el ucraniano, Pável Klimkin, con el objetivo de discutir la situación en el mar de Azov, buscando mediante el dialogo, una vía de solución a este conflicto, lo cual claramente puede interpretarse como una bofetada a Trump, quien usara este argumento para cancelar la reunión ya acordada con el presidente ruso en Buenos Aires.

Siguiendo esta dinámica, Xi Jinping y el primer ministro japonés Shinzo Abe concertaron avanzar en el tratado trilateral entre estos dos países y Corea del Sur y fortalecer la Asociación Económica Integral Regional (RCEP) que forman los diez países de la Asociación de Estados del Sudeste de Asia (ASEAN) junto a China además de Australia, India, Japón, Corea del Sur y Nueva Zelanda, firmes aliados de Estados Unidos.

También, en el encuentro entre los presidentes de China y Francia se acordó hacer esfuerzos conjuntos para salvaguardar el multilateralismo (con la ONU como núcleo), elevar las relaciones bilaterales a un nivel superior y coordinar acciones conjuntas en algunos asuntos como el cambio climático, la reforma de la OMC y el acuerdo con Irán del que se retiró Estados Unidos.

De la misma manera, el presidente Xi y el primer ministro Modi de India establecieron un mecanismo de reuniones periódicas para tratar las diferencias fronterizas, el mantenimiento de la paz y la estabilidad en la frontera común allanando el camino para un mejoramiento de las relaciones y una ampliación del intercambio mutuo.

La esperada reunión entre los presidentes Trump y Xi, tuvo ambivalentes resultados. Aunque en la mesa de diálogo y negociación se lograron importantes acuerdos que parecían generar una mejoría de la relación bilateral y una pausa en la guerra comercial lo cual se reflejó de inmediato en las bolsas mundiales que tuvieron un positivo desempeño los días lunes y martes, la vuelta a la oratoria de amenazas y presiones, significaron una regresión, que también se manifestó en las bolsas, las cuales tuvieron importantes caídas durante miércoles y jueves.

Trump vociferó intimidante que si en 90 días, China no aumentaba sus importaciones de Estados Unidos, se iban a incrementar los aranceles, recordando que él era “el hombre de los aranceles”. De la misma forma, Pompeo, aseguró que si en 60 días, Rusia no cumplía el Tratado INF, Estados Unidos se retiraría del mismo, todo esto sin aportar pruebas del supuesto incumplimiento de Rusia de alguna clausula de dicho acuerdo. En esta lógica de negociación/presión/amenaza, Estados Unidos ordenó a Canadá la detención de Meng Wanzhou la gerente de finanzas del gigante chino de las telecomunicaciones Huawei, acusada de suministrar productos de origen estadounidense a Irán, en lo que el economista peruano Oscar Ugarteche calificó como una represalia de Estados Unidos, argumentando la defensa de su seguridad nacional ante el hecho de que Huawei se adelantó al conseguir primero “la tecnología 5G y producir los artefactos que la usa” confirmando “el papel líder de Huawei y China en el mundo”. Lo cual es interpretado por el gobierno estadounidense como un peligro para su seguridad nacional. Según Ugarteche “Con 5G en manos de una empresa china, ellos podrán vender la información para espiar a los americanos (sic) y no a la inversa, como viene siendo el caso”.

En Buenos Aires, aparte de la firma del nuevo tratado que subordina comercialmente mucho más a México y Canadá, a Estados Unidos, éste no tiene muchos éxitos que mostrar. Un alto funcionario del gobierno argentino, aseveró en una reunión privada que Estados Unidos ni siquiera pudo impedir el gran acuerdo de China con Argentina. Por muy leal y despreciable que sea Macri, sabe que sin una relación con China en buenos términos y aportando apoyo financiero, no sería capaz de concluir su mandato. Por eso, el canciller Faurie se apresuró a decir que en la reunión entre Macri y Trump no se habló de la “conducta depredadora de China” como aseguró el comunicado de la Casa Blanca. China ganó en Buenos Aires porque hubo comunicado final (a diferencia de APEC) y porque su apuesta a lo multilateral fue exitosa, neutralizando el ímpetu unilateral estadounidense.

A todas luces -como afirmó Mogherini- se trata de seguir imponiendo la ley de la selva, tras lo cual sobrevivirán solo los más fuertes. Aunque interesadamente la funcionaria de la Unión Europea evite hablar del origen de esta tendencia, cada vez es más evidente encontrarlo en las mentes criminales de los que dirigen los países de la OTAN, por suerte, siempre habrá personas, pueblos y gobiernos de buena voluntad que resistirán la barbarie imperial y harán emerger un mundo mejor para todos.

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