La traición pudiera ser el arma que destrone a Donald Trump

Donald Trump, el presidente de EEUU

@CBSTinfo.– El proceso del ‘impeachment’ del presidente de EEUU, Donald Trump, está acercándose a su recta final, y los republicanos han sacado el arma más pesada en su poder: la traición. Según el columnista de Sputnik Iván Danílov, esta es la herramienta que podrían usar para quitarle el puesto y, tal vez, la libertad.

Según el analista, la traición al presidente arrancó cuando la Casa Blanca solicitó al Senado votar el juicio político de forma inmediata pero la cúpula republicana en la Cámara Alta se negó a hacerlo. Una votación inmediata habría aclarado que las acusaciones contra el presidente son infundadas, lo cual habría absuelto plenamente a Trump sin alargar la espera.

Pero en lugar de llevar a cabo un procedimiento así, la facción republicana en el Senado decidió organizar un procedimiento completo, abriendo así la puerta a nuevas traiciones, destaca Danílov.También existe la posibilidad de que el presidente ya haya sido traicionado dos veces como mínimo. The Wall Street Journal, citando fuentes de la Casa Blanca, informó que el asesinato del general iraní Qasem Soleimani había sido en realidad una especie de soborno político ofrecido por Trump a los senadores republicanos para que lo apoyasen durante el impeachment. Sin embargo, visto el hecho de que el juicio político sigue adelante, parece que los senadores republicanos no han podido o no han querido pararlo, afirma el columnista.

“Soleimani está muerto, pero el juicio político continúa con un escenario desfavorable para el presidente”, continúa Danílov.

A juzgar por los cálculos de los medios de comunicación estadounidenses y las declaraciones de los propios senadores, la balanza de poder en este momento sigue estando a favor de Donald Trump. Para que el juicio político tenga éxito, se requieren dos tercios de los votos de los senadores, y los republicanos tienen ahora una mayoría en el Senado: 53 de 100. El problema del presidente es que, según el diario británico The Telegraph, cuatro de los senadores republicanos se han puesto ya del lado de la acusación. Además, los demócratas pueden elegir a los testigos y controlar así el curso del proceso.

Sin embargo, independientemente del resultado de la votación en el proceso de impeachment y del número de traidores entre los senadores republicanos, el factor más importante sigue siendo que el juicio político es impopular entre los republicanos estadounidenses comunes. Es decir, los que iniciaron el proceso fueron incapaces de convencer a otros miembros de su partido de que Trump cometiera algún tipo de crimen.

Mientras tanto, los abogados de Trump ya han definido el juicio político como un intento de tomar el poder por la fuerza, y la última carta de triunfo del presidente estadounidense podría ser la misma guerra civil que ya ha mencionado en Twitter, cree el politólogo. Y nadie en EEUU —senadores republicanos incluidos— quiere ver un conflicto armado en su país.

La investigación sobre Donald Trump fue iniciada el 24 de septiembre de 2019 por la presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi. Comenzó a raíz de una declaración de un informante anónimo que afirmó que el presidente presionó al mandatario ucraniano, Volodímir Zelenski, para que las autoridades ucranianas investigasen la supuesta corrupción del hijo del exvicepresidente Joe Biden, Hunter Biden. A cambio, supuestamente le prometió ayuda financiera y militar.

Joe Biden es uno de los principales rivales de Trump en las elecciones presidenciales del 2020 y por ahora participa en las primarias del partido demócrata. Por lo cual, los demócratas afirman que el presidente estadounidense quiso recibir la ayuda de Ucrania para para adelantar a Biden en la carrera presidencial. El demócrata ocupó el puesto del vicepresidente durante el Gobierno de Barack Obama.

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Urgente: Aqui las razones de por que Guaidó abandona la Asamblea Nacional Para irse de Gira por Europa

Juan Guaidó, opositor venezolano

@CBSTinfo.- Estados Unidos organizó una gira internacional al opositor venezolano Juan Guaidó con primer punto en Colombia. En Europa, Guaidó participa de varios encuentros. ¿Cuál es el objetivo de la gira y por qué sucede en este momento?

Guaidó hizo su aparición en Colombia al lado del presidente del país, Iván Duque. El viaje a Bogotá de quien fuera presidente de la Asamblea Nacional (AN) no estaba anunciado y fue presentado por los medios que lo respaldan como un triunfo debido a que se encontraba prohibido de salir de Venezuela.

La primera foto fue junto a Duque y la vicepresidenta, Marta Lucía Ramírez, donde se vio a Guaidó caminando por una alfombra roja para darle la mano al presidente de Colombia desde un escalón más abajo, y luego sentarse en una sala sin protocolos presidenciales. Las fotos no son un detalle en política, en particular en el caso de Guaidó y su crisis.

“Es importante entender que toda la legitimidad de Guiadó se sostiene sobre el reconocimiento internacional, sobre tener ‘fotos de presidente’. Y en el contexto de perder la presencia en la AN, estas fotos son muletas para mantenerlo en las noticias como presidente (autoproclamado de Venezuela)”, dijo a Sputnik la abogada venezolana Ana Cristina Bracho, magíster en Derecho Público y Derechos Fundamentales.

El objetivo de la foto fue logrado al llegar a Colombia, y reforzado con el momento más importante para la narrativa construida alrededor de Guaidó: el encuentro con el secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo, y el encargado especial para Venezuela por parte de EEUU, Elliot Abrams.Guaidó apareció así en la palestra internacional con quienes conducen y financian la estrategia contra Venezuela, es decir, le dicen qué y cuándo hacer las cosas. Una imagen fotografiada, sin embargo, con sonrisas en tiempos de crisis.

El retroceso de Juan Guaidó

La llegada de Guaidó a Colombia sucede en un momento de profunda crisis de la oposición venezolana. El punto principal de quiebre fue el 5 de enero, cuando Guaidó perdió la Presidencia del Poder Legislativo, pese a haberse autoproclamado al cargo desde afuera del Parlamento.

“Perdió la AN, fracasó en sus convocatorias a la oposición y quedó reducido a realizar asambleas no oficiales fuera de la zona parlamentaria, mientras sus partidos aliados se derrumban por las fracturas que se les acumulan”, destacó la abogada.

La imagen de Guaidó se encuentra en su momento más negativo dentro del país. Esa crisis se gestó durante los últimos meses debido a varios escándalos de corrupción, y sobre todo por la incapacidad de traducir los anuncios en actos: Guaidó vendió una promesa de victoria que nunca sucedió y gran parte de quienes le creyeron se desilusionaron.Ya no es el dirigente emergente autoproclamado presidente encargado de Venezuela el 23 de enero del año pasado, proyectado a través de una poderosa maquinaria política, mediática y económica. No logra movilizar a las bases opositoras dentro del país, ya no preside el Poder Legislativo, ha perdido credibilidad, su ficción de gobierno quedó desnuda.

Lo que preserva aún a Guaidó es el apoyo internacional de quienes conducen la operación golpista contra el Gobierno venezolano, es decir EEUU, que tiene en Colombia una de sus bases principales de operaciones para desplegar las acciones contra el país vecino.

El factor Colombia

Guaidó estuvo acompañado en Bogotá de otros dirigentes como Julio Borges, prófugo de la Justicia por su participación en el intento de asesinato del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, en agosto del 2018.

Borges, así como varios dirigentes buscados por la Justicia venezolana, reside en Colombia, país que Bracho caracteriza como “fundamental para la oposición”, y como “enclave estadounidense que tiene relevancia hasta en los futuros conflictos de la OTAN con Irak, donde se espera que Colombia apoye activamente”.El territorio colombiano ha sido plataforma de operaciones contra Venezuela en los casos más importantes de ataques recientes: allí se entrenaron quienes intentaron asesinar a Maduro, y desde allí fue puesta en marcha la operación para intentar ingresar a Venezuela por la fuerza el pasado 23 de febrero, contando con la presencia del vicepresidente de EEUU, Mike Pence, en el mismo territorio fronterizo.

Aquella oportunidad fue la única vez en que Guaidó salió de Venezuela. Su cruce de frontera, presentado en sus redes como obra de su valentía, fue en realidad producto de su alianza con paramilitares colombianos de la zona de frontera, el grupo Los Rastrojos, aliados a su vez al Gobierno de Colombia.

 ¿Qué puede hacer EEUU contra Venezuela?

La ida de Guaidó a Colombia le brinda un momento breve de noticias y fotografías, pero no resuelve el problema principal: ¿qué hacer para que la estrategia golpista funcione en Venezuela luego de sucesivas derrotas? La respuesta a esa pregunta no depende de Guaidó, ni de Borges, ni de los factores venezolanos de la derecha, sino de EEUU.

“Estados Unidos puede intentar varias cosas, de hecho, esa es una de las afirmaciones que ha mantenido Washington”, analiza Bracho.

La narrativa del Gobierno estadounidense ha sido la de afirmar que todas las opciones están sobre la mesa, aunque la posibilidad militar ha quedado relegada por varios voceros de la administración, incluido el mismo Pompeo.

¿Qué puede entonces intentar EEUU? “Hay que considerar cuál es la debilidad en la que se encuentra Estados Unidos entre el impeachment y los debates que enfrentan al Congreso y al Ejecutivo por las últimas acciones sobre Irán”, explica la abogada venezolana.

Las elecciones en EEUU
© REUTERS / MANAURE QUINTERO
Diputada venezolana Manuela Bolívar enfrenta a las fuerzas de seguridad en el edificio de la Asamblea Nacional

Washington enfrenta un problema de tiempo: mientras sus operaciones vía Guaidó y grupos armados no dan los resultados esperados, la política en Venezuela se encamina hacia el escenario de las elecciones legislativas previstas constitucionalmente para el 2020.

Ese horizonte cercano electoral es impulsado tanto por el chavismo como por un sector cada vez más numeroso de la oposición que se despegó de la estrategia conducida desde EEUU. El objetivo es lograr un acuerdo político para la contienda, lo que tiene como primer punto lograr un Consejo Nacional Electoral renovado. Una vez dado ese paso serían convocadas las elecciones, un llamado que dividirá aún más a los partidos que aún se mantienen alrededor de estrategia dirigida desde EEUU.

Estados Unidos enfrenta así una crisis sostenida en Venezuela. La gira internacional que le han construido a Guaidó busca darle oxígeno político, mostrándolo no solamente junto a Duque y Pompeo sino también junto a, por ejemplo, el alto representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Josef Borrell.La pregunta principal sigue sobre la mesa: ¿cómo piensa EEUU resolver su operación en Venezuela para derrocar al Gobierno? El presidente Nicolás Maduro, por su parte, ha expresado su voluntad y predisposición a dialogar, descartando la idea de que deje el poder político para formar un “gobierno de transición”, como lo nombra Washington.

“Yo creo que Mike Pompeo ha fracasado en Venezuela y es responsable del fracaso de Donald Trump en su política hacia nuestro país”, afirmó Maduro en una reciente entrevista. ¿Seguirá EEUU con la misma estrategia y mayor desesperación? Se sabrá parte de esa respuesta en los próximos días y semanas.

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La Casa Blanca cambia su estrategia sobre Venezuela (Investigación Periodística)

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@CBSTinfo.- Como consecuencia del firme apoyo de Rusia y Cuba a Nicolás Maduro, y de la división de los grupos opositores, EEUU ha modificado su estrategia hacia Venezuela. Ya no baraja entre sus planes el uso de la fuerza. Ahora sólo reclama un proceso negociador entre las dos partes enfrentadas con el objetivo de renovar la Presidencia y el Parlamento.

Aunque ocupa apenas tres párrafos, el comunicado del Departamento de Estado de EEUU, difundido el 9 de enero, indica a las claras un importante cambio de rumbo, no por lo que pone sino por lo que omite. No dice que tiene todas las opciones sobre la mesa. Tampoco exige la salida inmediata ni previa de Maduro como condición imprescindible para abordar los cambios necesarios. Eso representa una circunstancia muy destacable en términos diplomáticos y políticos.

El documento, firmado por el secretario norteamericano de Estado, Michael R. Pompeo, sostiene que “una transición negociada rápida a la democracia es la ruta más efectiva y sostenible hacia la paz y la prosperidad en Venezuela”. Añade Pompeo que “las negociaciones podrían abrir el camino de la crisis a través de un gobierno de transición que organizará elecciones libres y justas“.El proyecto de Pompeo fija una hoja de ruta para que los dos comicios se celebren a finales de este año recién nacido. Para ello reclama una nueva e independiente Comisión Nacional Electoral, elegida por la Asamblea Nacional (Parlamento), tal y como estipula la Constitución, para controlar el proceso electoral.

Otros dos requisitos citados por Washington serían la renovación del Tribunal Supremo de Justicia, el máximo órgano del sistema judicial venezolano, así como el acceso ilimitado a medios de comunicación, telecomunicaciones, internet y espacios en radio y televisión de todos los candidatos, partidos y electorado.

Pompeo quiere unos comicios abiertos a todos los partidos y candidatos, lo que aparentemente incluiría a los chavistas del Partido Socialista Unificado de Venezuela (PSUV), pero eso resulta especialmente complicado pues las cuatro formaciones opositoras más importantes están proscritas y sus principales líderes, inhabilitados.Esto se refiere a:

  • Primero Unidad, partido del excandidato presidencial y exgobernador de Miranda, Henrique Capriles, condenado a 15 años de inhabilitación por corrupción por la Contraloría General de la República;
  • Voluntad Popular, el partido que dirige Leopoldo López, actualmente acogido-refugiado en la Embajada de España en Caracas;
  • Un Nuevo Tiempo;
  • Acción Democrática.

Los tres primeros forman parte de la principal coalición opositora, Mesa de la Unidad Democrática (MUD).

El cambio táctico resulta muy significativo pues durante meses el Gobierno de Donald Trump insistió en que “todas las opciones estaban sobre la mesa” en relación con la crisis en Venezuela. Eso significaba que incluía la opción militar, es decir, un escenario con invasión de tropas terrestres y operaciones especiales.

A principios del mes de diciembre pasado, el propio Pompeo dejó entrever que el Ejecutivo estadounidense ya no barajaba la posibilidad de enviar a los marines, aunque no llegó a decirlo claramente. En vez de la opción militar, el secretario de Estado hizo entonces mención a las sanciones económicas decretadas por EEUU contra la industria petrolera venezolana.La idea de aplicar nuevas sanciones es la que toma más fuerza y particularmente contra otros políticos, por ejemplo, contra Luis Parra, un diputado de Primero Justicia que se pasó al oficialismo y se autoproclamó presidente de la Asamblea Nacionaldesautorizando sin éxito al líder del Legislativo, Juan Guaidó.

Estados Unidos había pedido a Maduro desde enero de 2019 que dejara el país, y en abril de ese año Pompeo había dicho, tras un levantamiento militar sofocado, que el líder venezolano tenía un avión listo para huir a Cuba.

El brusco giro dado por la Casa Blanca es consecuencia de un grave fallo de cálculo político. El enviado especial de EEUU para Venezuela, Elliott Abrams, reconoció a la prensa que su país subestimó el respaldo de Rusia y de Cuba a Maduro, lo que fue a la postre un error garrafal. Moscú y La Habana “son los dos pilares de apoyo al régimen y, sin ellos, [Maduro] no estaría en el poder”, dijo el veterano representante diplomático norteamericano, quien se siente evidentemente “frustrado” por la actual situación de la crisis que atraviesa la nación caribeña.

Estados Unidos ve que transcurrió 2019 y Maduro sigue en el Palacio de Miraflores, y quizá busca cambiar su caja de herramientas (sanciones, amenazas, bloqueos, cerco diplomático y político) por una nueva que ponga rumbo hacia una solución negociada. A Trump le gustaría que fuera este año para mostrarla como un logro de cara a su reelección en noviembre.

“Tampoco es descartable que busque empujar a Maduro hacia la disyuntiva de hacer concesiones o encarar mayor peligro. En fin, parece que alguien en Washington relee a Kissinger”, sostiene un experimentado periodista venezolano.

No obstante, las negociaciones de las que habla el Departamento de Estado suenan en estos momentos a meras ilusiones, porque el proceso de diálogo abierto a través de los mediadores noruegos está suspendido desde hace semanas. Hace un par de días, el propio Guaidó informó a la opinión pública nacional e internacional de que llegaba a Caracas una comisión del Reino de Noruega, pero añadió que no iban “a participar en ninguna reunión”, sobre todo después de los incidentes ocurridos el 5 de enero, cuando un grupo de soldados y policías le impidió entrar en el edificio de la Asamblea Nacional para ser reelegido un año más en el cargo.

Tras su vano intento, Guaidó organizó una sesión inédita en el diario El Nacional, donde fue ratificado por 100 diputados opositores de los 167 con que cuenta la Cámara.Otra razón para el cambio de opinión de Pompeo radicaría en las grandes diferencias políticas y personales existentes entre la oposición venezolana. No aprendieron de los errores de antaño y su unidad se resquebraja. Guaidó, que no ha conseguido mucho en este último año como “presidente encargado” de Venezuela, está cada vez más enfrentado a los sectores radicales de la oposición que favorecen el uso de la fuerza militar para echar a Maduro del poder.

El choque más sonado contra Guaidó lo ha protagonizado María Corina Machado. La mediática coordinadora del movimiento Vente Venezuela ya denunció que la dirección de la Asamblea Nacional está “infiltrada” y que lleva al país a “falsos diálogos” y a “cohabitaciones criminales”. La intransigente pero popular María Corina Machado ha declarado, por activa y por pasiva, que Maduro “sólo cede ante la fuerza” y propone una acción conjunta internacional, mientras que Guaidó considera, hasta ahora, que ese camino no tiene sentido, pues es muy peligroso y arriesgado.

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Primer ministro de Irak : Trump me pidió mediar con Irán y luego asesinó a mi invitado

@CBSTinfo.- Trump asesinó a Soleiman, que estaba en Bagdad por las conversaciones sauditas que los iraquíes están mediando, un día después de pedirle al primer ministro iraquí que hiciera lo mismo entre Estados Unidos e Irak.

El primer ministro iraquí en funciones, Adil Abdul-Mahdi, se dirigió hoy al Parlamento con una recomendación para que las tropas estadounidenses sean retiradas del país. Ese discurso ha sido ampliamente cubierto y citado en los medios estadounidenses, pero sus revelaciones más explosivas han sido omitidas o enterradas.

En el discurso, Abdul-Mahdi reveló que Soleimani había viajado a Bagdad para enviar un mensaje de regreso de Irán a Arabia Saudita sobre una propuesta para reducir las tensiones en la región, que Soleimani se reuniría con el Primer Ministro la misma mañana en que fue asesinado. y, lo que es más importante, que días antes Trump había pedido al Primer Ministro iraquí que «desempeñara el papel de mediador» entre Estados Unidos e Irán.

Curiosamente, esta información aún no es un titular importante en ninguna publicación convencional y aquellos que la han mencionado de pasada no explican todas sus implicaciones.

Esta revelación destruye la afirmación del Pentágono y la Casa Blanca de que tomaron «medidas defensivas decisivas» para evitar un ataque orquestado por Soleimani. No cabe duda de que la administración Trump habría sabido en detalle sobre las negociaciones secretas en curso de Irán con Arabia Saudita, uno de sus aliados más cercanos, que fueron mediadas por el gobierno iraquí, que también operaba de cerca y se comunicaba frecuentemente con Washington.

Esto significa que el Pentágono y la Casa Blanca sabían completamente, cuando ordenaron el ataque aéreo que lo mataran, que Soleimani viajaba a Bagdad en calidad de diplomático como emisario de Irán, y que tenía una reunión planeada con el Primer Ministro para discutir un tema más amplio. Desescalada.

La fuente de esta revelación, el primer ministro Abdul-Mahdi, fue vista hasta hace muy poco como un aliado cercano, si no un representante, de Washington. Abdul-Mahdi dice que solo unos días antes del asesinato, Trump lo había llamado personalmente para agradecerle por ayudar a poner fin al asedio de la embajada de Estados Unidos en Bagdad. Abdul-Mahdi había denunciado ese campamento de protesta, pidió que terminara y amenazó con renunciar para convencer a las milicias de PMU de que se retiraran.

Pero los ataques aéreos contra Soleimani y el líder de las Unidades de Movilización Popular iraquí Abu Mahdi Al-Mohandes cambiaron la dinámica estadounidense-iraquí al instante. El Primer Ministro calificó el ataque aéreo contra su invitado como un «asesinato político» que Irak no podía aceptar como una violación extrema de la soberanía nacional. En una declaración oficial, explicó que «los dos mártires fueron grandes símbolos de la victoria» sobre ISIS, un sentimiento compartido por una amplia gama de políticos y figuras religiosas iraquíes, incluidos muchos que habían colaborado previamente con las fuerzas de ocupación estadounidenses.

Hasta que recibamos más detalles, la revelación del Primer Ministro al Parlamento deja en duda si la Casa Blanca de Trump realmente ayudó a programar la reunión entre Soleimani y Abdul-Mahdi con el pretexto de conversaciones de paz y luego ejecutó a Soleimani cuando llegó a ella, una mafia. configuración de estilo y asesinato.
¿Estaba la monarquía saudita en el complot, a pesar de sus afirmaciones de que no sabía del ataque aéreo de antemano, o estaba Washington tratando de sabotear una iniciativa de paz saudita-iraní?

Una fuente anónima del Pentágono le dijo al New York Times que el asesinato tuvo poca previsión y que la decisión dejó a los militares «aturdidos». La fuente afirma que el Pentágono consideró el asesinato del ataque con aviones no tripulados de un importante funcionario iraní tan extremo cuando se lo presentaron a Trump que asumieron que no lo haría. Estos informes afirman que Trump ordenó el golpe después de solo 15 minutos de deliberación y sugieren que todavía estaba furioso por las imágenes de la embajada de los Estados Unidos bajo el asedio de los iraquíes. Cualquiera puede adivinar si esto es cierto, o un fragmento de información errónea filtrada de elementos dentro del Pentágono que ahora intentan alejarse de la guerra total.

En cualquier caso, la historia oficial de asesinato de Soleimani de la Casa Blanca se está desmoronando rápidamente, incluso más rápido que las «armas de destrucción masiva» en 2003 y las fabricaciones que llevaron al bombardeo de Libia en 2011.

Los analistas de todo el mundo creen que una guerra total de Estados Unidos con Irán, un país con defensas formidables y 90 millones de personas, más grandes que Francia y Alemania, provocaría una muerte y destrucción incalculables, y tendría enormes consecuencias regionales y globales.
Una declaración publicada hoy por la Coalición ANSWER, que ayudó a iniciar el sábado el día de la protesta contra la guerra en 80 ciudades, respondió a la revelación con renovados llamados a la acción: «A medida que las mentiras de la administración Trump se revelen, debemos continuar no exigen ninguna guerra con Irán y que las tropas estadounidenses abandonen Oriente Medio «.

El primer ministro interino de Iraq, Adel Abdul Mahdi, dijo el domingo a su parlamento en Bagdad que el ataque estadounidense contra Soleimani fue un «asesinato político».

Abdul Mahdi afirmó que Soleimani se reuniría con él el mismo día que fue asesinado por un avión no tripulado estadounidense cerca del aeropuerto de Bagdad el viernes temprano.

El líder iraquí saliente dice que se suponía que Soleimani debía darle la respuesta de Irán a una propuesta saudita para reducir las tensiones regionales.

Arabia Saudita, un rival regional, culpa a Irán por un ataque a las instalaciones petroleras del reino en septiembre

Abdul Mahdi también afirma que el presidente Trump lo llamó y le pidió que mediara en las conversaciones con Irán después de que la embajada de Estados Unidos en Bagdad estuviera casi invadida.

Los partidarios del grupo chiita Kataib Hezbollah escalaron los muros y corrieron a través de la seguridad en la embajada de Estados Unidos en Bagdad el martes.
Abdul Mahdi dijo que intervino personalmente para calmar la crisis de la embajada y que el presidente estadounidense le agradeció por hacerlo.

Qassem Soleimani, el comandante iraní de la Fuerza Quds que murió el viernes en un ataque con un avión no tripulado estadounidense en Bagdad, se encontraba en Irak para negociar una disminución de las tensiones con Arabia Saudita, según el primer ministro iraquí.

Adel Abdul Mahdi, primer ministro interino de Irak, dijo el domingo a su parlamento que el presidente Trump lo llamó para pedir ayuda para mediar con Irán después de que la embajada estadounidense en Bagdad fuera atacada.

El martes, personas pertenecientes al grupo chiíta Kataib Hezbollah anularon la seguridad y escalaron los muros de la embajada. Ningún estadounidense resultó herido durante las protestas.

Trump culpó a Irán por los incidentes de la embajada y amenazó con represalias.

El ataque a la embajada el martes se desarrolló después de que miles asistieron a los funerales de los combatientes Kataib Hezbollah respaldados por Irán que murieron en los ataques aéreos estadounidenses el domingo pasado.

Aviones de combate estadounidenses bombardearon tres ubicaciones en Irak el domingo por la noche, en represalia por el ataque de 36 cohetes de la semana pasada que mató a un contratista estadounidense e hirió a varios otros en una base en Kirkuk, a 170 millas al norte de Bagdad.

El domingo, Estados Unidos atacó un total de cinco depósitos de armas controlados por Kataib Hezbollah en Irak y Siria, matando al menos a 25 personas e hiriendo a 51.

Abdul Mahdi dijo que trabajó duro para calmar las tensiones fuera de la embajada.
Dijo que fue tan lejos como para amenazar con renunciar si las multitudes no se dispersaban, según Axios.

Abdul Mahdi incluso le dijo al parlamento de Irak que Trump le agradeció sus esfuerzos. Expresó su decepción porque, si bien el presidente estadounidense estaba agradecido, también planeaba simultáneamente un ataque contra Soleimani.

Poco después de que Trump hizo su solicitud de mediación a Abdul Mahdi, las fuerzas estadounidenses lanzaron su ataque con aviones no tripulados el viernes matando a Soleimani, dijo el líder iraquí según la Radio Pública Nacional.

Abdul Mahdi criticó a los estadounidenses el domingo por lo que llamó un «asesinato político» al atacar a Soleimani.

Abdul Mahdi sugirió que el líder militar iraní estaba en Bagdad como parte de las negociaciones mediadas por Iraq con el principal rival regional de Irán, Arabia Saudita.

Dijo que Soleimani lo iba a encontrar el mismo día en que lo mataron.

«Él vino a entregarme un mensaje de Irán, respondiendo al mensaje que enviamos de Arabia Saudita a Irán», dijo Abdul Mahdi

El Washington Post.

El líder iraquí no proporcionó más detalles.
Las tensiones entre Irán y Arabia Saudita han sido altas desde septiembre, cuando se culpó a Irán por un ataque a las instalaciones petroleras sauditas.
Los saudíes, por su parte, fueron sorprendidos por el ataque estadounidense contra Soleimani.

Arabia Saudita no fue consultada por su aliado Washington sobre la huelga, dijo un funcionario el domingo, ya que el reino intentó calmar las crecientes tensiones regionales.

Arabia Saudita enfrenta un «mayor riesgo» de ataques con misiles y aviones no tripulados, advirtió Estados Unidos, luego de que Teherán prometió «venganza» tras el ataque del viernes que mató al poderoso comandante de la Fuerza Quds en Bagdad.

«El reino de Arabia Saudita no fue consultado sobre el ataque de Estados Unidos», dijo un funcionario saudí a la AFP, solicitando el anonimato.

«A la luz de los rápidos desarrollos, el reino enfatiza la importancia de ejercer moderación para protegerse de todos los actos que pueden conducir a una escalada, con graves consecuencias», agregó el funcionario.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Arabia Saudita hizo un llamado similar de restricción el fin de semana y el Rey Salman enfatizó la necesidad de medidas para calmar las tensiones en una llamada telefónica el sábado con el presidente iraquí, Barham Saleh.

En una llamada telefónica separada con el primer ministro provisional de Iraq, Adel Abdel Mahdi, el príncipe heredero saudí Mohammed bin Salman enfatizó «la necesidad de hacer esfuerzos para calmar la situación y reducir las tensiones», informó la agencia oficial de prensa saudita.

El príncipe heredero ha ordenado al príncipe Khalid bin Salman, su hermano menor y viceministro de Defensa, que viajen a Washington y Londres en los próximos días para instar a la moderación, informó el periódico panárabe Asharq al-Awsat.

El príncipe Khalid se reunirá con funcionarios de la Casa Blanca y de defensa de Estados Unidos, dijo el periódico, citando fuentes no identificadas.

El asesinato de Soleimani, visto como el segundo hombre más poderoso en Irán, es la escalada más dramática en las tensiones en espiral entre Washington y Teherán y ha provocado temores de una gran conflagración en el Medio Oriente.

El presidente Donald Trump, que ordenó el ataque con drones, advirtió que Washington golpeará a Irán «muy rápido y muy duro» si la república islámica ataca al personal o los activos estadounidenses.

Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos, ambos aliados de Washington, también son vulnerables a los contraataques iraníes.

La embajada estadounidense en Riad advirtió el domingo a sus ciudadanos que había un «mayor riesgo de ataques con misiles y aviones no tripulados» cerca de las bases militares y las instalaciones de energía, particularmente en la provincia oriental rica en petróleo del reino y áreas cercanas a la frontera con Yemen.

Una serie de ataques atribuidos a Irán ha causado ansiedad en los últimos meses, mientras Riad y Washington deliberaron sobre cómo reaccionar.
En particular, los ataques devastadores contra las instalaciones petroleras sauditas en septiembre pasado llevaron a Riad y Abu Dabi a adoptar un enfoque más conciliatorio destinado a evitar la confrontación con Teherán.

Los analistas advierten que los grupos pro-Irán tienen la capacidad de llevar a cabo ataques en las bases estadounidenses en los estados del Golfo, así como contra el envío en el Estrecho de Ormuz, la vía fluvial estratégica que Teherán podría cerrar a voluntad.
«Espere represalias iraníes (directamente o por medio de grupos asociados en Irak, Líbano o en otros lugares) para atacar a socios estadounidenses en la región, incluida Arabia Saudita», dijo Thomas Juneau, profesor asistente de la Universidad de Ottawa.

«Dado el clima en los EE. UU., Donde el apoyo a Arabia Saudita en los medios y el Congreso está en su punto más bajo, será difícil para Trump comprometer recursos significativos para ayudarlo».
Los rebeldes hutíes pro iraníes de Yemen, encerrados en un conflicto de cinco años con una coalición militar liderada por Arabia Saudita, también han pedido represalias rápidas por el asesinato de Soleimani.

«La agresión … no pasará sin una respuesta», dijo el miembro del consejo político de Houthi, Mohammed Al-Bukhaiti.
«Cómo será la respuesta, cuándo y dónde serán determinados por Irak e Irán, y los apoyaremos como centro de la resistencia».

No estaba claro si la advertencia hutí se dirigió en parte a Arabia Saudita, que ha intensificado los esfuerzos para poner fin al conflicto de Yemen en medio de una pausa en los ataques hutíes contra el reino.

Los comandantes militares sauditas se reunieron recientemente con sus homólogos de «países amigos» para formular una nueva estrategia para atacar a los rebeldes yemeníes, particularmente a aquellos que «se oponen» a una solución política, según Asharq al-Awsat.

Riad ha dicho que organizará una reunión separada de ministros de Asuntos Exteriores de los estados costeros árabes y africanos el lunes.

Mientras tanto, el parlamento iraquí votó el domingo para expulsar a las tropas estadounidenses de su país, mientras que el líder del grupo Hezbollah del Líbano dijo que el ejército estadounidense en toda la región «pagará el precio» por matar a Soleimani.

El parlamento iraquí votó a favor de una resolución no vinculante que exija la expulsión de los soldados estadounidenses de su país en una medida que podría allanar el camino para el resurgimiento del grupo del Estado Islámico.

La resolución le pide al gobierno iraquí que ponga fin al acuerdo bajo el cual Washington envió fuerzas hace más de cuatro años para ayudar a combatir a los extremistas del EI.
El proyecto de ley está sujeto a la aprobación del gobierno iraquí, pero cuenta con el respaldo del primer ministro saliente.

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Mercados petroleros reaccionan fuertemente ante el asesinato del jefe militar iraní Qasem Soleimani

Qasem Soleimani, general iraní

@CBSTinfo.- Los precios del petróleo subieron más de un 4% tras el asesinato del jefe militar iraní Qasem Soleimani por las fuerzas estadounidenses, y alcanzaron su máximo nivel en más de un año.

En particular, los futuros del precio del crudo Brent para marzo escalaron hasta los 69,06 dólares por barril, después de una subida del 4,2%. En lo que respecta al petróleo WTI (West Texas Intermediate, por sus siglas en inglés), saltó un 4,4% y alcanzó los 63,84 dólares por barril.

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EE.UU asesina a Qasem Soleimani, comandante de las fuerzas especiales Quds de Irán centralbolivariana.org.ve/ee-uu-asesina-

Irán, que es miembro de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y el sexto productor de crudo del mundo, podría responder al ataque contra el general Soleimani con el cierre del estrecho de Ormuz. Esta medida de Teherán podría causar una crisis de petróleo en toda la región.El comandante de la Fuerza Quds de la Guardia Revolucionaria iraní murió en la madrugada del 3 de enero en un ataque aéreo lanzado a las afueras del aeropuerto internacional de Bagdad por orden del presidente de EEUU, Donald Trump. El Pentágono afirmó que la operación especial se llevó a cabo “para proteger al personal de EEUU en el extranjero”.

El ministro de Exteriores iraní, Mohamad Zarif, calificó el ataque de “acto de terrorismo internacional”.

 

Fuente: Sputnik

 

 

 

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