Según datos de inteligencia de EEUU: Uribe mantuvo relaciones con Paramilitares Colombianos

Álvaro Uribe Way', así se llamará una calle de Miami en Estados Unidos

@CBSTinfo.- El expresidente de Colombia Álvaro Uribe, actualmente en prisión domiciliaria, tuvo “casi con toda seguridad trato con los paramilitares” cuando era gobernador del departamento de Antioquia en la década de 1990, según datos de inteligencia de EEUU expuestos por la organización Nacional Security Archives en Washington.

La organización, un grupo de investigación de la Universidad George Washington, divulgó este lunes un contacto entre el entonces secretario de Defensa de EEUU, Donald Rumsfeld, y un funcionario del Pentágono sobre un tema que ha rondado la política colombiana durante décadas.

El funcionario le indica a su jefe que “Uribe tuvo casi seguro trato con los paramilitares cuando era gobernador de Antioquia, eso va con el trabajo”.

Uribe, el primer exmandatario del país en ser apresado, es investigado por supuesta manipulación de testigos después de que el senador colombiano Iván Cepeda se contactara con exparamilitares presos para que éstos confirmaran vínculos de Uribe con estas facciones armadas.

El expresidente culpó a Cepeda de manipular testigos, pero en un giro la justicia decidió investigar a Uribe por la misma sospecha.

Durante su mandato, Uribe propició la desmovilización de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), una horquilla de grupos paramilitares que están acusados de delitos atroces en el curso del largo conflicto colombiano.

Otro cable de inteligencia de 1997 manejado por la embajada de Estados Unidos en Bogotá resume una conversación con el político colombiano Jorge Albeiro Valencia Cardona.

Ese legislador describió una “red de vínculos entre el gobernador (Uribe), los terratenientes, los paramilitares y las guerrillas”.

Según el relato de Valencia, los paramilitares se referían a Uribe como “el viejo”.

La fuerza de Uribe, el Partido Centro Democrático, negó este reporte y aseguró que las únicas “relaciones” que Uribe tuvo con paramilitares fue meterlos a la cárcel, destacando que durante su mandato se desmovilizaron unos 35.000 efectivos de las AUC.

Un fuerte vínculo con EEUU –

Uribe forjó con Estados Unidos un fuerte vínculo durante su mandato, derivado del Plan Colombia, firmado por su predecesor Andrés Pastrana. Tras su detención el vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, destacó que el político es “un héroe” y pidió el fin de su arresto.

El exmandatario – que renunció el 18 de agosto a su escaño en el Senado – sigue siendo muy popular en su país por su mano dura contra las FARC cuando estuvo en el poder.

Uribe también capitalizó su eterno encono con las FARC por la muerte de su padre con un categórico rechazo al acuerdo de paz que esa guerrilla negoció su delfín y sucesor, Juan Manuel Santos, en 2016.

El exmandatario de 68 años presentó en 2012 una denuncia contra Iván Cepeda por un supuesto complot judicial que se preparaba en su contra con testimonios presuntamente falsos, luego que el senador contactó a exparamilitares presos por este asunto.

Cepeda -uno de sus mayores adversarios de Uribe y testigo en el proceso sobre paramilitares- celebró que se hayan difundido los documentos.

“Ahora vemos estos documentos desclasificados, que ya no solamente son rumores, sino que lo confirman y creemos que esto es muy importante en este momento en el cual se está debatiendo intensamente en la sociedad colombiana sobre esas responsabilidades de quien hoy es exsenador”, declaró Cepeda a la AFP.

Leer Más

JAIRO GÓMEZ: En Colombia, la pistola manda (Opinion)

Los alarmantes patrones que rodean el asesinato de líderes ...
@CBSTinfo.- Esa violencia, que no cesa, le sigue dando resultados a los enemigos de la paz a través del asesinato sistemático de líderes sociales. La fuerza de las armas criminales continúa pisoteando la débil democracia colombiana. Esa violencia, que no cesa, le sigue dando resultados a los enemigos de la paz a través del asesinato sistemático de líderes sociales: ya son 971 desde que se firmó el acuerdo en 2016 y más 223 excombatientes de Farc que firmaron el acuerdo.

Iván Duque se posesionó el 7 de agosto de 2018 y desde entonces, según Indepaz, han sido asesinados 573 líderes sociales y defensores de derechos humanos, indígenas, afrodescendientes y campesinos ambientalistas y comunales.

Para el Gobierno Duque este genocidio, como bien lo calificó Monseñor Monsalve, no pasa de ser una cifra más y poco o nada hace para evitarlo. Su premeditada indiferencia da pie para que el poder de las pistolas imponga un régimen de terror a través de la limpieza de líderes sociales, indígenas, campesinos, negros y exguerrilleros en los departamentos sometidos al capricho de los terratenientes, el narcotráfico y la presencia de grupos armados ilegales, incluidas las llamadas disidencias de Farc y el ELN.

“Frente al sostenido número de asesinatos de líderes y lideresas sociales y personas defensoras de derechos humanos, la CIDH exhorta al Estado a implementar las medidas necesarias para garantizar la seguridad y protección de quienes defienden derechos humanos” dijo a través de un trino la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), tras condenar “enérgicamente” el asesinato del líder social y miembro de la guardia campesina de Corinto, Cauca, José Gustavo Arcila Rivera.

Aunque no hay reacción alguna del gobierno al categórico pronunciamiento de la CIDH, supongo que esta será la respuesta. La encontré en el discurso del pasado 20 de julio en la instalación de las sesiones del Congreso. Esto dijo Duque: “Así como rechazamos la corrupción, repudiamos los asesinatos de los líderes sociales. Cuando tomé posesión denuncié esta situación que ya estamos enfrentando desde el Plan de Acción Oportuna (PAO). Hemos reducido el 35 por ciento de las muertes de líderes en el gobierno en comparación con el periodo anterior”.

Sin embargo, en un informe que se titula “¿Quién le da las cifras al presidente Duque? Indepaz lo corrige y asegura que no se puede decir que hay una reducción del 35 por ciento de las muertes de líderes en lo corrido de éste período en comparación con igual etapa del Gobierno Santos, sino, por el contrario, hubo un aumento del 30.5%. “Asesinato de líderes y lideresas sociales del 7 de agosto de 2018 al 20 de julio de 2020, Gobierno Iván Duque Márquez: 573 asesinatos”, concluye el informe.

 

Es un pobre balance para Duque próximo a cumplir dos años en el poder. No es este presidente, ausente de formación política y filosófica, quien nos pueda guiar por senderos de progreso y reconciliación, menos cuando, camuflado en la crisis viral, está haciendo trizas el acuerdo de paz en las barbas del país y de la comunidad internacional; que además se propuso desprestigiar la JEP exigiéndole resultados para presionar reformas a la Justicia Transicional en el Congreso; y que, para ocultar otro hecho real y contundente, ignora deliberadamente el asesinato -otro genocidio sistemático- de 223 desmovilizados de Farc firmantes del acuerdo de paz, 192 de ellos en la mitad de su período.

Firmado el acuerdo de paz, los colombianos creímos haber superado una etapa atroz que regó de sangre la llamada Colombia profunda que sigue siendo para este gobierno una carga económica y no una necesidad estratégica para consolidar la paz; por ello la abandonó a su suerte y la dejó en manos de los pistoleros.

Leer Más

Álvaro Uribe renuncia a su curul como senador de Colombia

Expresidente colombiano Álvaro Uribe renunció al Senado en medio ...

@CBSTinfo.- En la carta de renuncia al cargo de senador Uribe expresa que fue llamado a indagatoria hace dos años en el proceso en su contra.

El expresidente de Colombia, Álvaro Uribe Vélez, renunció este martes por medio de una carta a su curul como senador de la República, cargo que ejercía desde 2014 al ganar con el Partido Centro Democrático.

La carta fue dirigida a Arturo Char, del Partido Cambio Radical, quien preside el Senado. En la misma, Uribe critica la forma de proceder del máximo tribunal de Justicia del país que ordenó medidas de aseguramiento en su contra ante el proceso abierto por presunta manipulación de testigos.

“El magistrado José Luis Barceló me llamó a indagatoria hace más de dos años, en un proceso que desconocía, cuya existencia el mismo magistrado había negado. En proceso anterior y conectado con este, ante el mismo magistrado, se me anunció versión libre que nunca me permitieron”, sostuvo el expresidente en la carta.

Agregó que, “hago votos por una reforma a la justicia que la despolitice al cambiar el sistema de elección de magistrados”.

La renuncia del exmandatario colombiano se produce dos semanas después que la Corte Suprema de Justicia diera a lugar la denuncia y proceso iniciado por el senador Iván Cepeda en el máximo tribunal del país en contra de Uribe en el año 2012.

Opiniones sobre la decisión del expresidente colombiano

El senador del movimiento Colombia Humana, Gustavo Petro, manifestó que si Uribe Vélez “ha decidido renunciar al Senado, buscando quizá otro tipo de juez natural, pues le aprobaremos su renuncia como senador de la República.

También, manifestó que espera “que la sociedad colombiana, la prensa tradicional de Colombia y las diferentes fuerzas políticas y sociales respeten la Constitución de 1991, la Corte Suprema de Justicia y las instancias judiciales”.

“Que Uribe renuncie al Senado no implica bajo ninguna circunstancia que la Corte Suprema de Justicia (CSJ) pierda su competencia para avanzar en la investigación y llamarlo a juicio”, precisó el senador Iván Cepeda, quien aclaró interpretaciones jurídicas sobre el alcance de la renuncia. Si la Corte perdiera su competencia, el caso pasaría a manos de la Fiscalía.

Agregó Cepeda que “Uribe, en su condición de senador, utilizó a miembros de su unidad de trabajo legislativo para contactar a distintos presos en las cárceles del país, paramilitares, para que declararan en mi contra. La competencia por estos hechos sigue estando en la CSJ”, dijo.

Para la miembro de la Cámara de Representantes por el movimiento Colombia Humana, Ángela María Robledo, es clara la intención de “hacerle el esguince a la CSJ” y de colocar a la sociedad colombiana ante un nuevo intento dilatorio de no responder no solo a la justicia, sino a las víctimas.

Agregó que, “como siempre, Álvaro Uribe Vélez no cumple su palabra. Había dicho que, si la justicia lo llamaba, mantendría su investidura como senador. Ahora renuncia, y renuncia, seguro, queriendo ganar tiempo y poner todavía muchos más obstáculos al proceso de investigación que está en curso”.

La representante abundó que desde 2009 la CSJ tiene jurisprudencia para señalar que cuando un delito del cual se acusa a un congresista se comete bajo responsabilidad y en tiempo de su cargo, la competencia de la investigación sigue en dicha instancia.

En ello coincidió la senadora Angélica Lozano, de la Alianza Verde, quien consideró que la decisión del expresidente colombiano “no tiene ningún efecto jurídico y judicial puesto que los hechos que se le investigan sucedieron cuando fue senador, luego sigue intacta la competencia en la CSJ y no se pasa para la Fiscalía el proceso”.

El senador Gustavo Bolívar opinó que Uribe “juega a que su proceso pase a la Fiscalía de bolsillo que tiene la ultraderecha para que le precluyan la investigación”.

El senador Roy Barreras, del Partido de la U, manifestó a través de la red social Twitter que, tras la decisión del expresidente, se palpa “la oportunidad de pasar la página y dedicarnos todos los colombianos a solucionar las necesidades de los compatriotas y poner fin a las desgastantes polarizaciones”.

En otro mensaje, Barreras comentó que este hecho le abre una puerta al Centro Democrático (partido de Uribe) “de implementar nuevos liderazgos que ayuden al país, que le ayuden a concentrarse en los problemas de Colombia en lugar de distraerse haciendo defensa”.

La representante a la Cámara por el Centro Democrático, Margarita Restrepo, señaló que la renuncia “era absolutamente necesaria por no contar con garantías en una Corte politizada”. De igual modo opinó la senadora María del Rosario Guerra, también del uribismo, al enfatizar que la renuncia a la curul “es necesaria para buscar una defensa con garantías y donde prime la verdad”.

Leer Más

Colombia, el ariete de Donald Trump para derrocar a Nicolás Maduro

Cbst.- Info.- UN.- 10 de Julio de 2020.- A principios del pasado mes de junio, la Embajada de EE.UU. en Bogotá informaba que 45 militares de élite de la Asistencia de Fuerza de Seguridad (SFAB) de las Fuerzas Armadas Estadounidenses se desplegarían en Colombia para “ayudar en la lucha contra el narcotráfico”. Comenzaban a sobrevolar los fantasmas del pasado –las torturas, los asesinatos, el apoyo a las sanguinarias dictaduras…–, los temores del presente –el insistente intento de derrocar Venezuela– y los recelos internos por la otanización del país.

La embajada norteamericana afirmó que la misión de SFAB en Colombia constituía “una oportunidad de mostrar nuestro compromiso mutuo contra el narcotráfico y el apoyo a la paz regional, el respeto de la soberanía y a la promesa duradera de defender los ideales y valores compartidos”.

Una decisión ilegal y desafortunada
Una explicación que no pareció convencer a muchos, pues el senador Iván Cepeda, opositor a Iván Duque, calificó la presencia militar norteamericana como invasora y hostil. A los tribunales tampoco pareció convencerles, pues una jueza del departamento de Cundinamarca ordenó suspender las actividades de la unidad militar y solicitó la remisión de toda la información al Senado de la República en un plazo de 48 horas.

En el mejor de los casos, se trata de una decisión desafortunada por muchos factores, como la regresión que sufre Colombia en la pacificación de la lucha armada desde que Iván Duque llegara al poder. Parte de las FARC retornaron a la lucha el año pasado debido a los incumplimientos de los acuerdos de paz firmados con Juan Manuel Santos, a lo que se suma el conflicto todavía latente con el ELN, el cual se compone de unos 3.000 a 4.000 guerrilleros y ha ganado terreno desde el abandono de las FARC.

Luis Gonzalo Segura, exteniente del Ejército de Tierra de España
Luis Gonzalo Segura, exteniente del Ejército de Tierra de España
Colombia se convirtió en mayo de 2018 en el primer socio global de la Alianza del Atlántico Norte en Latinoamérica, lo que le convierte directamente en enemigo de los enemigos de la OTAN, y OTAN es sinónimo de EE.UU. Por tanto, esta ‘asociación’ introduce a Colombia en un campo de batalla geopolítico y militar de forma innecesaria
Por si fuera poco, el arzobispo de Cali, Monseñor Darío de Jesús Monsalve, ha aseverado que el Gobierno de Iván Duque tiene una “venganza genocida” con los procesos de paz de Juan Manuel Santos. Manifestaciones que rápidamente fueron calificadas por la Iglesia colombiana como personales y desautorizadas por el uso de la palabra ‘genocida’.

Otanización de Colombia
El escenario es todavía más complejo de lo que pudiera parecer, pues Colombia está viviendo un proceso de otanización que pudiera ser solo el comienzo de la integración militar de América Latina a la organización armada de Estados Unidos. Y es que Colombia se convirtió en mayo de 2018 en el primer socio global de la Alianza del Atlántico Norte en Latinoamérica, lo que le convierte directamente en enemigo de los enemigos de la OTAN, y OTAN es sinónimo de Estados Unidos. Por tanto, esta ‘asociación’ introduce a Colombia en un campo de batalla geopolítico y militar de forma innecesaria.

Así, en diciembre de 2018, Iván Duque criticó las maniobras militares conjuntas de Venezuela con Rusia y, en enero de este mismo año 2020, Colombia participaba en unas maniobras conjuntas con 115 militares de la 82º División Aerotransportada del Ejército Estadounidense en la Base Militar de Tolemaida, en el departamento de Tolima. La ‘asociación’ engrasaba la maquinaria militar. Más allá de las múltiples quejas por la pérdida de soberanía que suponían para Colombia y el riesgo de generar inestabilidad en la región, cabría recordar las palabras de Juan Manuel Santos en mayo de 2018: “No vamos a participar en operaciones militares de la OTAN”.

De fondo, derrocar a Venezuela
Sin embargo, la relación con Colombia no solo tiene como intención última la integración y subordinación militar de toda América Latina, sino también el derrocamiento de Venezuela. Basta un análisis a nivel mundial para comprobar con qué frecuencia la OTAN convierte en socios a aquellos países que limitan con sus enemigos: Arabia Saudí junto a Irán; Irak y Afganistán entre Irán y China; Mongolia entre Rusia y China; Corea del Sur y Japón junto a China y Corea del Norte; y ahora Colombia junto a Venezuela, países que comparten 2.200 kilómetros de frontera. Solo Australia y Nueva Zelanda podrían catalogarse como socios naturales de la OTAN por sus vínculos históricos, el resto de socios solo son una suerte de arietes para derrocar gobiernos opuestos. Demasiadas casualidades geográficas.

Luis Gonzalo Segura, exteniente del Ejército de Tierra de España
Luis Gonzalo Segura, exteniente del Ejército de Tierra de España
Los golpistas venezolanos tienen en Colombia un santuario y un centro de operaciones, mientras que Estados Unidos ha encontrado en el país dirigido por Iván Duque una cabeza de puente para derrocar a Nicolás Maduro e integrar y subordinar militarmente a toda América Latina
El interés de derrocar al Gobierno venezolano va más allá de lo casual, pues Donald Trump ha asegurado públicamente en varias ocasiones que se trata de un objetivo norteamericano de primer nivel. Incluso cuando Jair Bolsonaro obtuvo el Gobierno de Brasil se llegó a especular con una operación militar conjunta liderada por militares latinoamericanos. La ridícula ‘Operación Guaidó’, que parece que terminará como un juguete roto de Estados Unidos, confirma, junto a la ya histórica patochada calificada como ‘Operación Gedeón’, que Colombia se ha convertido en el ariete de Estados Unidos para derribar a Nicolás Maduro.

Y es que hace solo tres meses, a comienzos de mayo, tuvo lugar la ‘Operación Gedeón’, la última de las más estrambóticas operaciones militares de golpe de Estado contra Nicolás Maduro, superando con creces la fracasada asonada de Juan Guaidó, quien derrocó a gobierno sin derrocarlo y dio un golpe militar sin militares en abril de 2019. Así, el 3 de mayo desembarcaron en playas de Caracas, Chuao y Macuto decenas de golpistas que no tardarían en ser apresados. Al poco, quedaban públicamente señalados los participantes y promotores, como la compañía norteamericana Silvercorp y personal cercano a Juan Guaidó, Leopoldo López y otros opositores… pero también el centro de operaciones: Colombia.

Porque de las posteriores investigaciones resulta irrefutable que Colombia es el centro de estos movimientos golpistas: la celebración de múltiples reuniones en Bogotá; el concierto de febrero de 2019 junto a la frontera colombiana, la residencia en el norte de Bogotá desde 2019 de Jordan Goudreau, exboina de Silvercorp responsable de la ‘Operación Gedeón’; la detención en el aeropuerto de Bogotá de Antonio Sequea con pasaporte falso a finales de 2019; la detención del teniente Figueroa Fernández en una zona fronteriza con Colombia… Los golpistas venezolanos tienen en Colombia un santuario y un centro de operaciones, mientras que Estados Unidos ha encontrado en el país dirigido por Iván Duque una cabeza de puente para derrocar a Nicolás Maduro e integrar y subordinar militarmente a toda América Latina.

Objetivo: acabar con la guerrilla
Pero no toda Colombia conspira para derrocar a Venezuela y ello es un problema para los norteamericanos. Y también una explicación a la presencia militar en Colombia. De hecho, no es casualidad que hace unas pocas semanas, a mediados de junio, los Estados Unidos ofrecieran 10 millones de dólares por información sobre dos exlíderes de las FARC… por vínculos con el narcotráfico. Justo la misión que tenían encomendada los 45 militares de élite de la Asistencia de Fuerza de Seguridad (SFAB). Casualidad que queda todavía más en evidencia si tenemos en cuenta que, tanto ‘Jesús Santrich’ –Seuxis Hernández Solarte– como ‘Iván Márquez’ –Luciano Marín Arango–, los dos exguerrilleros por los que Estados Unidos ofrece la millonaria recompensa, abandonaron el escaño obtenido tras el acuerdo de paz a mediados de 2019 y anunciaron poco después su retorno a la lucha armada. Una lucha armada contraria al derrocamiento de Nicolás Maduro.

Pareciera que Estados Unidos busca eliminar guerrilleros opuestos a que Colombia sirva de ariete norteamericano para derrocar el Gobierno venezolano, en lugar de narcotraficantes, aunque si tenemos en cuenta los últimos acontecimientos, como la violación de una niña indígena por varios militares colombianos o la reaparición de los falsos positivos –2.248 asesinados según la Fiscalía entre 1998 y 2014 y más de 4.000, según asociaciones–, lo que más urge en el Ejército colombiano no es asesoramiento sobre la lucha antidroga, sino sobre Derechos Humanos.

Leer Más

Protestas coinciden con explosión de un coche bomba en Colombia  

Explosión de un coche (imagen referencial)

 @CBSTinfo.- BOGOTÁ— Al menos tres agentes de la Policía fallecieron después de un atentado perpetrado frente a una comisaría en la comunidad de Santander de Quilichao, en el departamento del Cauca, en el suroeste de Colombia, informó el director de la Policía, el general Oscar Atehortua.

“Rechazo, lamento y condeno el (..) atentado terrorista que se perpetró en Santander de Quilichao y que cobró la vida de tres de mis policías, que solamente estaban trabajando durante todo el día, prestándole servicio a esta querida comunidad”, dijo.

Según la información preliminar, personas desconocidas lanzaron cilindros cargados con explosivos desde el camión Turbo Nkr, cuando la ciudad estaba en pleno cacerolazo. Los testigos hablan de dos explosiones que dejaron una parte de Santander de Quilichao sin energía eléctrica.

En el ataque también resultaron heridos siete agentes que fueron estabilizados y ahora están siendo atendidos por los médicos.

Atehortua aseveró que el atentado será investigado y prometió que los responsables serán llevados ante la justicia.

“Esta acción no es independiente, los actos de vandalismo que se han presentado en algunos sectores del país están vinculadas con las acciones terroristas al día de hoy, y eso es lo que estamos investigando, para establecer su conectividad”, afirmó.

Por su parte, el ministro de Defensa del país, Holmes Trujillo, condenó en términos enérgicos el atentado.

“El Gobierno nacional condena vehementemente este atroz atentado terrorista y advierte que sus responsables serán identificados y puestos a disposición de las autoridades para que sobre ellos caiga todo el peso de la ley”, manifestó.Trujillo señaló que “la onda explosiva ocasionó daños en las viviendas cercanas afectando la población civil y sus derechos humanos”.

Agregó que las autoridades se encuentran evaluando la afectación y brindando asistencia a quienes perdieron sus viviendas.

Aseveró que el Gobierno no permitirá “que los violentos busquen acabar con la tranquilidad, ni en el Cauca ni en las ciudades, ni en ninguna parte del territorio nacional”.

“Esta es la hora de la solidaridad de los ciudadanos de bien con las instituciones, es la hora de la solidaridad de los colombianos que quieren vivir y trabajar tranquilos, con la autoridad legítima, es la hora de que los colombianos todos nos pongamos de pie como uno solo para rechazar la violencia y expresemos el mensaje masivo y el mensaje contundente de que queremos vivir en paz y de que rechazamos la violencia de todo tipo”, subrayó.

Tomás Sánchez

Primero que todo nuestro sentimientos de solidaridad con las familias afectadas. Sin embargo, no dejo de pensar en lo sucedido en la decada de los 60’s como el Gobierno de EEUU criminalizó la prostestas, construyendo solidos “Falsos Positivos”, infiltró los movimientos como las Panteras Negras o el Poder Negro y crear violencia en sus protestas lo que les permitió poscribirlos y luego perseguir a sus lideres, en otras palabras “CRIMINALIZÓ LAS PROTESTAS”, Alvaro Uribe ha demostrado ser un amante de estos “Falsos Positivos” nada de extrañar que pudiera estar detrás de estos hechos, buscando criminalizar las protestas, Duque solo es un Bufón de la Corte de Trumppor eso fue escogido y no elegido.
Me gustaResponder12 h

Gilberto Posada Sequera

Don Tomas difiero de Ud…….esos fueron agentes rusos, agentes venezolanos que son expertos e descifrar los malevolos movimientos del bigote de Nicolas Maduro y de los agentes cubanos que son mas malucos que el humo de tusa. El pueblo colombiano esel mas feliz del mundo. ja ja ja.
Me gustaResponder1 hEditado

Fuente: Sputnik

Leer Más