¿ Es el pastor Javier Bertucci un lobo con piel de oveja?

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@CBSTinfo .- El predicador protestante Javier Bertucci, quien anunció su decisión de postularse como candidato a la presidencia de Venezuela, estuvo procesado penalmente en 2010 por el contrabando de cinco mil toneladas de combustible diesel que serían llevados hasta República Dominicana tras declararlos como un solvente. Bertucci, de 48 años dirige un consorcio religioso-empresarial con la denominación Maranatha.

“He decidido junto al Espíritu Santo, mi familia y los líderes que me han acompañado, poner mi nombre y el liderazgo que por gracia tengo como elección a las próximas elecciones de este país. Vienen días de gloria”, dijo desde el púlpito Bertucci, quien no puede ser candidato presidencial según la Constitución, pues no es de estado seglar.

El pastor es una figura extremadamente polémica por su entramado empresarial que incluye compañías en Panamá y Miami, tal como se evidenció en documentos que forman parte de los Panamá Papers. En Panamá, específicamente, mantiene registradas desde el 6 de enero de 2009 las firmas Health Supply, Todo Salud y Sky Suministros y en Florida se localiza una denominada Bio-Metrix Equipment, donde su socio es otro venezolano llamado Nicolás Aular Parra.

Bertucci creó una compañía en República Dominicana, llamada Agropecuaria Los Cedros, según el registro del 25 de septiembre de 2017, con el mismo nombre que existe en el estado Yaracuy, y es representada por Bertucci. Una causa judicial mercantil revela que en 2012 esa compañía formó un consorcio para la explotación y comercialización de madera con una cooperativa del estado Bolívar.

El 8 de febrero, la hija mayor de Bertucci, Raquel Rebeca, de 22 años, conformó una empresa en el estado de Florida –donde reside- llamada Alimentos Los Llanos, Corp., que se suma al entramado de negocios de la familia.

Sin duda, el incidente más oscuro que involucra a Bertucci es el de la causa por contrabando de combustible de julio de 2010, desde Puerto Cabello, Carabobo. En esa ocasión el predicador fue aprehendido y enjuiciado debido a que la empresa Tecnopetrol que presidía, intentó exportar un supuesto solvente denominando Tecsol, que resultó ser combustible diesel. Pocos días después logró el beneficio de casa por cárcel, pese a que los cargos penales eran de mucha gravedad.

Y hoy es candidato presidencial. En un programa transmitido por Globovisión, indicó que la razón para por la que quiere ser presidente es porque siempre ha sido un servidor y le apasiona ayudar a la gente. Dijo que se le ha tildado de empresario, por las “iniciativas que ha tenido”, pero lo cierto es que desde pequeño “se me ha inculcado el valor del trabajo”.

Bertucci cree que debido a la “notable” gestión que llevó en las organizaciones que lideró, él puede aportar al país “un bien que necesita urgentemente”. Ve con preocupación la degradación de la sociedad, y la “desesperación” de la gente. A su juicio la oposición ha estado mostrando un carácter de ambigüedad, que al final no aporta nada positivo al país.

En cuanto a la presidencia de Nicolás Maduro, precisó que su “tiempo en el gobierno se agotó, junto a toda su capacidad de articular políticas coherentes que puedan traducirse en bienestar para el pueblo”, y que los factores que lo apoyen deben tener sensatez, y darle paso a otros. Dijo no acordar con la dolarización de la economía y que nombraría como ministro de Defensa a un militar.

Esbozó por televisión su plan de gobierno que incluye el levantamiento del control cambiario, activación del aparato productivo, detener la producción de dinero inorgánico, conseguir créditos multilaterales para empresarios, para que el Estado sirva como facilitador. “Nadie quiere algo aquí, que no sea democracia y votos”, y el que no quiere eso “no quiere a Venezuela”, concluyó.

Difícilmente gane, pero si su agrupación presenta candidatos para los concejos legislativos regionales en la megaelección del 22  de mayo, puede medir el trabajo territorial que han desplegado durante años, muchas veces con apoyo y hasta financiamiento desde el Estado, , además del externo, claro.

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