La rebelión de los caudillos.

Es innegable que dentro de los espacios de poder ganados por la revolución hay grandes deformaciones que van en detrimento del proyecto político de CHAVEZ uno de los casos más comunes y más graves es el feudalismo político; cada espacio tiene un caudillo y este es amo, señor y rey. Ahora bien este proceso tiene un desarrollo histórico y ha sido parte de la política Venezolana desde sus inicios pero nunca debemos olvidar que revolución es cambiar todo lo que debe ser cambiado, el feudalismo político rojo rojito empezó con el asalto de los oportunistas a la organización revolucionaria en su momento el MVR y hoy por hoy el partido PSUV, muchos de los que han sido gobernadores durante más de una década fueron ungidos por CHAVEZ y en nombre de la revolución fueron creando entes aislados, un partido dentro del partido, empezaron a aparecer “los jefes”, proliferaron,  empezó a aparecer la lealtad al jefe por encima de la lealtad al proyecto.

 

CHAVEZ supo mantener a estos parásitos a raya, les exigía, se les aparecía de pronto, los hacia trabajar y con el demoledor liderazgo de CHAVEZ ante el pueblo estos jefecitos de maletín jamás pudieron rebelarse y sacar sus venenosas garras de bestia infernal y ponzoñosa.

 

 

Con la desaparición física del comandante muchos de estos jefecitos ven la oportunidad que siempre soñaron, ser libres de mandar y hacer cuanto les venga en gana con el partido, traficar con la revolución y la esperanza del pueblo, confinar a CHAVEZ a los murales y las franelas mientras los dineros públicos terminan en manos poco honrosas y en pocas manos por supuesto, la pelea de los caudillos es bestial todos desataron su arribismo mediocre; los concejales pugnan para ser alcaldes, los alcaldes pugnan para ser gobernadores, los gobernadores ponen zancadillas para cuidar su puesto y el resultado son cientos de funcionarios que fueron elegidos para cumplir el plan de la patria peleando por pedazos de una torta que si la revolución se cae nadie se comerá…

 

El mayor peligro está en que la lógica caudillista tome fuerza, que surja un liderazgo caudillo sobre todo porque son estos jefecitos de maletín los que dirigen a las bases del  partido, porque los camaradas en la UBCH se ven presionados a mover una maquinaria en pro de intereses particulares en vez de cumplir su función revolucionaria de organizar y concientizar las masas en torno a la defensa de la revolución en lo cotidiano, entonces con mucha preocupación se ve como en cada proceso interno lo que se mueven son grupos de poder de un lado a otro pero no se logra el ejercicio de la verdadera democracia interna que solo es posible con unas bases formadas, consientes y despiertas.

 

Francisco Garcia Reyes

 

@FranJPSUV

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