EN LOS JUEGOS OLÍMPICOS SE VIOLAN LOS DERECHOS LABORALES

Sin lugar a dudas los mundiales de futbol y los Juegos Olímpicos, son los dos eventos deportivos que acaparan el mayor interés tanto de los medios de comunicación como de los aficionados al deporte. Aunque muchos marquemos nuestras preferencias por el o los deportes de nuestra simpatía, es claro que estos dos mega eventos deportivos son largamente esperados por millones de personas cada cuatro años.

Los Juegos Olímpicos se sustentan sobre unos principios universales en donde sobre salen postulados como ‘un estilo de vida basado en la alegría del esfuerzo, el valor educativo del buen ejemplo y el respeto de los principios éticos fundamentales universales’.

Pero los Juegos Olímpicos no son solamente eventos deportivos mundiales, son también una industria de miles de millones de dólares a escala mundial, en donde se emplea de manera directa o indirectamente a cientos de miles de trabajadores en diferentes sectores de la producción. Miles de trabajadores construyen estadios, infraestructuras deportivas, producen y fabrican amplias gamas de ropa deportiva, insignias, mascotas y artículos con el logotipo olímpico, etc.

Así como los atletas dedican largas horas de entrenamiento y superación de sí mismos para romper las marcas mundiales en sus respectivas disciplinas deportivas, también muchos trabajadores y trabajadoras en diferentes partes del mundo se ven obligados a competir en condiciones laborales precarias y salarios de hambre. Pero ellos nunca reciben medallas por sus largas jornadas de trabajo ni por sus esfuerzos por romper las marcas para poder cumplir con las metas de producción dentro del tiempo exigido.

La venta de artículos temáticos para los Juegos Olímpicos es un gran negocio. Los organizadores de los Juegos estiman que las mascotas emblemáticas de Londres, ‘Wenlock’ y ‘Mandeville’, así como la venta de ediciones limitadas de llaveros, peluches, pegatinas, insignias, mochilas, juegos de cartas, entre otros, puede superar los 1000 millones de libras esterlinas. En adición a lo anterior, el Comité Organizador de Londres aprobó mas de 70 licencias para fabricar hasta 10.000 líneas de artículos promocionales y recuerdos con el logotipo de Londres 2012. Muchas de las empresas titulares de estas licencias tienen su sede en el Reino Unido, pero la mayor parte de la producción real es realizada en fábricas situadas en el exterior.

La concesión de contratos de licencias y comercialización para los Juegos Olímpicos es una industria con un valor de cientos de millones de libras esterlinas. El Comité Organizador de los Juegos Olímpicos de Londres 2012 (LOCOG), estima que se recaudarán 2 mil millones de libras esterlinas entre los patrocinios, los derechos de transmisión y la comercialización de los productos.

Por supuesto que los mismos juegos y estas ganancias son una buena noticia para Londres y para los Juegos Olímpicos, pero estas astronómicas cifras oculta un costo que han de pagar las trabajadoras y trabajadores precarizados, que laboran en las fabricas que surten a las grandes empresas multinacionales titulares de estas licencias.

Cuando Londres presentó su candidatura para convertirse en la sede de los Juegos Olímpicos de 2012, se comprometió a garantizar que los valores éticos prevalecerían en el corazón de los Juegos Olímpicos. La visión de los Juegos Olímpicos de Londres era «utilizar el poder de los Juegos para inspirar el cambio”. En el documento de presentación de su candidatura, “Hacia un planeta olímpico (Towards a One Planet Olympics), los Juegos de Londres prometieron que “todos los bienes, materiales y servicios se evaluarán de conformidad con criterios medioambientales, sociales y éticos” y “se utilizarán los mismos principios en la selección de los patrocinadores”.

En palabras de señor Seb Coe, el Presidente del Comité Organizador de los Juegos Olímpicos de Londres 2012, los juegos son “un poderoso instrumento de cambio, que mejora la vida de las personas de todo el mundo» y ha manifestado la intención de que los Juegos de Londres sean “una referencia para inspirar un cambio positivo en el ámbito social, económico y medioambiental”.

Pero esto solo ha sido palabas y discursos, porque en la practica todos esos criterios han sido ignorados y lo medios de comunicación poco interés han mostrado al respecto.

ICTUR ha querido mostrar esta otra visión de los Juegos Olímpicos, y para esto ha invitado a escribir a reconocidos lideres sociales y sindicales, para que nos cuenten desde su experiencia y su lucha, el papel que han venido jugando las organizaciones sindicales y las ONG, para hacer valer los derechos de los trabajadores.

Como un referente histórico del olimpismo, Vicenc Tarrats, Secretario de Acción Territorial de CC.OO de Barcelona, nos comenta el proactivo papel jugado por CC.OO, durante las Olimpiadas de Barcelona 1992. Este sindicato hizo parte del ‘Comité Organizador Olímpico Barcelona 92 (COOB)’, representando y garantizando el rol de los trabajadores y trabajadoras, tanto en la fase de construcción de infraestructuras, como en la fase de desarrollo de los propios juegos.

Sharon Sukhram, en nombre de la Confederación de Trabajadores Británicos (TUC), y en calidad de coordinadora de la Campaña ‘Juegue Limpio 2012’, nos escribe el texto ‘Por unos Juegos Olímpicos libres de sudor’, comentando el arduo trabajo desarrollado por la Campaña y los logros alcanzados frente a los organizadores de la Juegos Londres 2012 (LOCOG), para garantizar que las grandes empresas suministradoras de productos durante los juegos, cumplan los mínimos estándares de protección y respeto por los derechos de los trabajadores, derechos estos que deben ser respetados en los términos de lo mandado por los convenios de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y por la Declaración Universal de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas.

Paul Collins en nombre de la ONG ‘War on Want’, escribe enfocado en las empresas de ropa deportiva, las grandes ganancias de estas empresas, en contraste con los niveles de explotación laboral que sufren miles y miles de trabajadores y trabajadoras, quienes laboran en las peores condiciones laborales.

Richard Solly, coordinador de la Red ‘London Mining Netwwork’, nos cuenta el papel de la multinacional Rio Tinto en estas olimpiadas. Esta empresa es la que ha suministrado el oro, la plata y el bronce para la elaboración de las medallas con las que se premian a los mejores deportistas. Pero al mismo tiempo, esta empresa tiene un alto historial de violaciones a los derechos de los trabajadores y destrucción de organizaciones sindicales en varios países del mundo. Sumado a otro tipo de violaciones que afectas a comunidades en donde esta empresa extrae los materiales para las medallas olímpicas.

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