El rumbo victorioso

Análisis: Elías Jaua .- Hace 20 años, el 6 de diciembre del año1998, el pueblo venezolano tuvo el encuentro con una auténtica victoria bajo el liderazgo del Comandante Hugo Chávez. La victoria siempre luchada, cien veces postergada, a veces lograda y después traicionada por dirigentes débiles y corruptos, al fin la conquistamos aquel bendito día.

Más allá del anecdotario, en estos días es necesario rescatar de la historia contada por el propio Chávez, las claves del proceso de acumulación de fuerza que nos permitió despejar el horizonte de la Patria, aquel diciembre, para que esa etapa sea fuente de pedagogía política permanente para las presentes y futuras generaciones de revolucionarios y revolucionarias.

En libro autobiográfico “Hugo Chávez, Mi Primera Vida. Conversaciones con Ignacio Ramonet”, el Comandante nos va describiendo como, durante una parte de la década de los 90, se van sentando las bases para garantizar aquella victoria popular, veamos:

La esperanza: “En la mentalidad colectiva de la sociedad venezolana de los años 1992 a 1998, radicaba en el renacimiento de la esperanza. El pueblo volvía a reclamar su derecho a soñar y, más aún su obligación de luchar por ese sueño”. (Pág. 625).

El papel del líder: “Una voz interior me decía de cumplir con mi deber y asumir esa misión. Me convencí que debía liderar el país si quería cambiarlo” (Pág. 688).

El proceso organizativo: “Me puse a recorrer Venezuela de punta a punta (…) Conseguimos organizar el Movimiento en todas partes (…) Día tras día, casi sin descanso, durante los años 1994, 1995, 1996. (Pág. 623).

La estrategia de poder: “En Valencia, el 19 de abril de 1997, se tomaron dos decisiones: primero, crear un instrumento político electoral; y segundo: lanzar mi precandidatura” “Ahí decidimos crear el partido Movimiento V República, y definimos su basamento, su programa y la candidatura”. (Pág. 690).

El programa: La Agenda Alternativa Bolivariana para superar los ejes problemáticos nacionales: “Pobreza: Crisis social y desigualdad en el ingreso. Desnacionalización: Deuda externa, apertura petrolera y privatizaciones”. OBJETIVOS: “Elevar en el corto plazo el nivel y calidad de vida de la población venezolana, por encima del umbral básico, constituido por el conjunto de sus necesidades físicas, sociales, culturales y políticas”. “Contribuir a la reivindicación de nuestra independencia nacional y a la reafirmación de nuestra soberanía”.

Necesario es decir que bajo ese programa alternativo Hugo Chávez logró aglutinar una de las más amplias alianzas patrióticas y populares que haya conocido nuestra historia política, construida desde las bases de nuestro pueblo. Esa alianza fue el Polo Patriótico de 1998.

Compatriotas, los proceso descritos por el propio Chávez, en los textos referidos, fueron las claves para la histórica victoria popular. Es una obligación moral, reivindicar siempre que el Comandante cumplió a cabalidad su compromiso con el pueblo: Lideró una apertura democrática en lo político, social, económico y cultural a través del proceso constituyente, iniciado en 1999.

A partir del año 2004, una vez superado el desconocimiento y la arremetida golpista ocurrida entre 2001 y 2003, Chávez logra consolidar uno de los periodos históricos de mayor crecimiento económico, con inclusión social; con garantías del pleno ejercicio de todos los derechos; con un modelo de producción y distribución de alimentos, que convirtió el flagelo del hambre en una excepción, durante esa primera década de este siglo XXI; con la reivindicación plena de nuestra Independencia política y de la soberanía petrolera y económica y dejó como legado una conciencia de poder en el pueblo, para defender la Patria y seguir el rumbo victorioso de la Revolución.

Por primera vez un líder no traiciona la esperanza de un pueblo. Gracias por eso, Comandante Chávez.
Ahora nos toca a nosotros evitar un retroceso histórico, no podemos permitir que se instale de nuevo la lógica del capitalismo neoliberal entre los venezolanos y venezolanas, que justifique la expoliación de nuestras riquezas nacionales y la exclusión social, política, económica y cultural para las grandes mayorías populares. Eso fue lo que nos demandó Hugo Chávez, el 8 de diciembre de 2012, en su último mensaje público a la Nación:

“No faltarán los que traten de aprovechar coyunturas difíciles para mantener ese empeño de la restauración del capitalismo, del neoliberalismo, para acabar con la Patria. No, no podrán, ante esta circunstancia de nuevas dificultades -del tamaño que fueren- la respuesta de todos y de todas los patriotas, los revolucionarios, los que sentimos a la Patria hasta en las vísceras como diría Augusto Mijares, es unidad, lucha, batalla y victoria”.

Aquel día, Chávez también nos indicó sobre que valores y principios político ideológicos debíamos mantener el camino victorioso, que con él al frente habíamos construido:

“Y en cualquier circunstancia nosotros debemos garantizar la marcha de la Revolución Bolivariana, la marcha victoriosa de esta Revolución, construyendo la democracia nueva, que aquí está ordenada por el pueblo en Constituyente; construyendo la vía venezolana al socialismo, con amplia participación, en amplias libertades”.

Con lealtad a ese rumbo político ideológico, seguimos luchando por el camino de Chávez. ¡Hasta la victoria siempre, Comandante Chávez!

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