EL GOLPE DE ESTADO DE LOS SÚPER RICOS

El periodista David Brooks reportó para el periódico mexicano La Jornada que los “súper ricos de Estados Unidos”, y del mundo cometieron un golpe de Estado, mediante el estallido del sector financiero, para tomar el control político de países estratégicos.

La “receta neoliberal” que promueven estos personajes se caracteriza por gran desigualdad económica y concentración de riqueza sin precedentes en manos de unos pocos, que al final quebraron las economías del mundo. El artículo afirma que desde la gran depresión, EE.UU. es el país con mayor desigualdad económica en el mundo.

Cuatrocientas personas son dueñas “de más riqueza que la mitad más pobre de la población estadounidense” compuesta por 150 millones de personas. La familia Walton, propietaria de la cadena Wal-Mart posee una fortuna de casi 90 millardos de dólares, más riqueza que el 40% de la población de ese país. Es decir que un 1% controla 40% de la riqueza nacional.

La agencia estadounidense de noticias Associated Press asegura que analistas esperan que el nivel de pobreza en Estados Unidos alcance su punto más alto en 50 años, donde uno de cada seis estadounidenses adultos y uno de cada cuatro niños, se sumaron al ejército de los pobres y pronostican que los niveles de pobreza se elevarán en los próximos tres años.

En los países en desarrollo, los ricos insisten en que son el motor de la economía; que sus intereses son los de la Nación; que generan empleo, inversión, y oportunidades; así como los recursos para el desarrollo a través del pago de sus impuestos. De igual forma los intereses de los ricos del llamado tercer mundo tienen poco que ver con los intereses nacionales.

El informe “The Price of Offshore Revisited” de la red de investigaciones Tax Justice Network, afirma que los ricos no invierten sus fortunas en sus países, ni pagan los impuestos que deben a su Nación. Por el contrario “hacen todo por ocultar sus riquezas y evadir sus responsabilidades fiscales”.

Entre 21 y 32 billones de dólares de “riqueza financiera” están escondidos en paraísos fiscales o en bancos en el extranjero; ya sea en fondos legales o ilícitos, según el informe. Los montos expuestos equivalen a más del PIB anual combinado de Estados Unidos y Japón, supuestos países del primer mundo.

Por lo tanto esos aproximados 32 billones no forman parte del cálculo sobre desigualdad en el mundo, pues son cuentas secretas. Mientras 50% de la población del mundo cuenta con 1% de la riqueza mundial para sobrevivir, según un informe de James Henry, economista exjefe de la empresa McKinsey & Co.

Si se incluye el tesoro que se encuentra en islas Caimán o Suiza, la desigualdad en el mundo es mucho mayor que la calculada hasta ahora. Más de 30% de la “riqueza financiera” en el mundo es controlada por 91 mil personas, o el 0.001% de la población mundial.

El club de los millonarios cuenta con manos amigas en los principales bancos del mundo, tiene el poder para hundir economías o “para anunciar que países como Grecia, España, México y, sí, Estados Unidos, no tienen recursos para gasto social y tienen que despedir a millones y practicar políticas de austeridad, mientras esconden el tesoro que han extraído de sus pueblos fuera del alcance de sus países, fondos suficientes para generar empleo y desarrollo nacional en gran parte del planeta” señala el reportaje.

En 139 países las élites han extraído entre 7.3 y 9.3 billones de dólares no reportados entre 1970 y 2010, mientras la deuda externa de algunos países alcanzaba los 4 billones de dólares en 2010. Los bienes de estos países están en manos de un pequeño número de ricos, mientras las deudas son cargadas por los ciudadanos comunes, afirma el informe.

El impacto fiscal crece, pues si la riqueza escondida es de por lo menos 21 billones de dólares gana en intereses sólo un 3%, y ese monto pudiera haber sido gravado por gobiernos al 30%, lo que generaría ingresos por impuestos de 189 billones de dólares anuales.

Por lo tanto el club de súper ricos sostiene el poder político en los países donde los gobiernos no evitan la corporativización de sus funciones y de los medios de comunicación mercantilistas. Los estadounidenses del club tienen una influencia masiva en la política. Un fallo de la Suprema Corte de un caso conocido como Citizens United, permite a los súper ricos plena libertad para gastar fondos ilimitados en las elecciones.

El senador independiente Bernie Sanders explicó que “lo que la Suprema Corte hizo en Citizens United es decir a esos multimillonarios: ‘ustedes son dueños y controlan la economía, son dueños de Wall Street, son dueños de las empresas de carbón, son dueños de las empresas petroleras. Ahora, por un muy pequeño porcentaje de su riqueza, les vamos a dar la oportunidad de ser dueños del gobierno de Estados Unidos’”.

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