Control de precios inorgánicos (Por: Luis Britto García)

 

Controlar o no los precios, he allí el dilema.

No controlarlos nos ha llevado a la situación actual.

No es viable un sistema donde cualquier rufián incrementa sus ganancias un millón por ciento sólo añadiendo ceros a las etiquetas de venta.

No es funcional una economía donde la principal producción es de ceros a la derecha de los precios.

Es inaceptable que un oligopolio de doce empresarios irrespete tanto oferta como demanda y regulaciones y condene a morir de hambre a treinta millones de compatriotas.

La indisciplinada emisión de precios inorgánicos, no justificados por ningún aumento de calidad, de cantidad ni de costos sólo puede ser paliada emitiendo más dinero, que a la postre será inútil frente a la inflación de precios inorgánicos.

Saludamos el anuncio del gobierno de pautar precios acordados para unos 25 productos básicos, que quizá deberían ser más bien 250 o 2.500.

Celebramos que hayan sido detenidos algunos infractores del acuerdo de precios: si la misma medida se hubiera adoptado hace cinco años, no estaríamos como estamos.

Pero esos productos y sus cotizaciones, como sucede desde hace cinco años, se desvanecerán si no se implanta un mecanismo transparente que revele sus existencias, costos y márgenes de ganancia en cada transacción comercial

Para ello es indispensable activar una propuesta como la del ingeniero Rafic Derjani Bayeh, en el sentido de instaurar un sistema digital universal, centralizado y transparente de administración de costos y precios,

Para la instauración de tal sistema se requeriría algo que el contrabando de extracción del signo monetario casi ha impuesto en su totalidad: lanzado universalización del dinero digital, cuyo movimiento para cada transacción se registraría en una factura electrónica, a efectos de que el SENIAT u otro organismo competente verifique informáticamente si cumple con los precios máximos autorizados, como condición para que el intercambio se realice.

Especifica Rafic Derjani: “La propuesta sugiere que sólo con la aprobación de la factura electrónica es con lo que se logra ejecutar el intercambio; y NO se puede concretar intercambio sin la factura electrónica”. Y añade que “Si los precios no están acordes con los máximos establecidos, o si la mercancía para intercambiar no es acorde con lo declarado en el inventario, la transacción se bloquea y NO lograría ejecutarse”.

La propuesta deriva de la simple lógica. En el mismo sentido, Carlos Lanz Rodríguez, en el grupo de tweets “Abran los libros de contabilidad” del 23 de agosto de 2018, propone, puntualmente:

“3.1. Acceso a los registros contables para establecer los costos en materia prima, maquinarias y equipos, salarios, cuota de ganancia, etc.

3.2. Radiografía del tipo de tecnología y cuota de explotación del trabajo.

3.3. Caracterización del sistema de mercadeo y distribución, carteles, mafias, posición de dominio.

3.4. Seguimiento de los precios de las mercancías en el mercado, al por mayor, al detal y sus nexos con el bachaquerismo.

3.5. Determinación del tipo de capital: ficticio, especulativo, grado de centralización y concentración de la propiedad”.

En otras palabras, sin información no hay control de preciossin control de precios no hay salida de la inflación, y sin salida de la inflación perderemos todos los logros del bolivarianismo y con ellos el país.

Tales mecanismos reflotarían la economía haciendo imposibles corrupción, evasión fiscal, acaparamiento, sobreprecio, inflación, precios inorgánicos y ganancia especulativa.

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El mundo en conflicto: presiones, prisiones y amenazas

Por: Sergio Rodríguez Gelfenstein

“Esperábamos que después de la Guerra Fría, un orden mundial más cooperativo fuera posible y se construyera de verdad. Hoy tengo que admitir que el nuevo orden mundial no se ha hecho realidad nunca y lo peor es que existe la amenaza de que la ley de la jungla reemplace a la supremacía del derecho”. Esta frase pronunciada el pasado lunes 3 de diciembre por la alta representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Federica Mogherini, en un discurso en el Centro Belfer de Ciencia y Asuntos Internacionales de la Escuela Kennedy de la Universidad Harvard (Estados Unidos), es la incuestionable aceptación del fracaso del capitalismo, del neoliberalismo y de la tesis de que la historia había terminado tras la desaparición de la Unión Soviética.

La admisión de que el planeta está amenazado por la “ley de la jungla” no hace más que confirmar lo que ha estado ocurriendo durante los últimos años en un mundo cada vez más peligroso, más desigual y más violento.

Sin embargo, no todo está dicho si se mira de manera distinta a la de Mogherini, todavía la humanidad tiene reservas y manifiesta resistencias contra aquellas fuerzas que intentan que se perpetúe la inequidad y se imponga el imperio de las armas, poniendo en segundo plano la necesidad de mantener el equilibrio ecológico cuyo quiebre podría traer el fin de la especie humana en la tierra.

Los últimos días han sido testigos de la resistencia a la imposición: la reunión del G-20 resultó en un rotundo fracaso para las prácticas unilaterales y aislacionistas del gobierno de Estados Unidos. Mientras el presidente Trump, vociferaba amenazante al mismo tiempo que cancelaba la reunión con su colega ruso Vladimir Putin, y sin que ni siquiera tuviera el valor para asistir a una rueda de prensa en la que iba a dar a conocer sus opiniones sobre los resultados del recién finalizado cónclave, la diplomacia silenciosa y sin estridencias de China y Rusia avanzaban en la defensa del multilateralismo.

Trump, abrumado por su derrota, se sacó de la manga el fallecimiento de su colega George Bush para eludir a la prensa y no dar la cara a las evidentes preguntas incómodas que surgirían de periodistas a quienes no puede controlar ni amenazar como los que trabajan en la Casa Blanca. Habría sido más creíble argüir que el terremoto de Alaska lo obligaba a regresar de manera imprevista a su país.

La desesperación tras su fracaso en la Cumbre del G-20 donde ni siquiera pudo impedir que un gobierno lacayo como el argentino cabildeara a favor de un documento de consenso al margen de sus disposiciones imperiales y que el presidente Xi Jinping hiciera sendas visitas de Estado a Argentina y Panamá, se manifestó expresamente en el discurso del secretario de Estado Mike Pompeo, quien en la reunión de cancilleres de los países miembros de la OTAN celebrada en Bruselas la emprendiera con verdadera furia contra las instancias multilaterales, incluso aquellas subordinadas y dependientes del gobierno de Estados Unidos como la Organización de Estados Americanos, el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y la Organización Mundial del Comercio, agregando además en su diatriba unilateralista a la Unión Africana y la Unión Europea. Basado en el argumento de que tras el fin de la guerra fría el sistema internacional que se construyó no sirvió a los objetivos del mundo unipolar que Estados Unidos pretendió instalar y que el “multilateralismo empezó a ser visto como un fin en sí mismo”, Pompeo atacó a toda la institucionalidad internacional, acusándolos de burócratas, exponiendo que si estas organizaciones no se apegan a los valores del “mundo libre” […]”deben ser reformadas o eliminadas”.

En este contexto, la cumbre del G-20 fue aprovechada por China y Rusia para avanzar en el fortalecimiento del sistema multilateral: a la realización de una reunión de mandatarios del Grupo BRICS, se le sumó el encuentro entre los líderes de China, India y Rusia, para adelantar en la creación de una troika que refuerce la coordinación en importantes mecanismos multilaterales, incluidos el G-20, el BRICS, y la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS). Además, prometieron integrar la Unión Económica Euroasiática y la iniciativa de la Franja y la Ruta en Asia-Pacífico. De la misma manera, los presidentes de Rusia y Turquía revisaron la situación de Siria, en particular la de Idlib y propusieron una nueva Cumbre para discutir acerca de este tema. Con el mismo impulso, por acuerdo de Putin y Merkel, el ministro de Asuntos Exteriores de Alemania, Heiko Maas se reunió con su homólogo ruso Seguéi Lavrov, y el ucraniano, Pável Klimkin, con el objetivo de discutir la situación en el mar de Azov, buscando mediante el dialogo, una vía de solución a este conflicto, lo cual claramente puede interpretarse como una bofetada a Trump, quien usara este argumento para cancelar la reunión ya acordada con el presidente ruso en Buenos Aires.

Siguiendo esta dinámica, Xi Jinping y el primer ministro japonés Shinzo Abe concertaron avanzar en el tratado trilateral entre estos dos países y Corea del Sur y fortalecer la Asociación Económica Integral Regional (RCEP) que forman los diez países de la Asociación de Estados del Sudeste de Asia (ASEAN) junto a China además de Australia, India, Japón, Corea del Sur y Nueva Zelanda, firmes aliados de Estados Unidos.

También, en el encuentro entre los presidentes de China y Francia se acordó hacer esfuerzos conjuntos para salvaguardar el multilateralismo (con la ONU como núcleo), elevar las relaciones bilaterales a un nivel superior y coordinar acciones conjuntas en algunos asuntos como el cambio climático, la reforma de la OMC y el acuerdo con Irán del que se retiró Estados Unidos.

De la misma manera, el presidente Xi y el primer ministro Modi de India establecieron un mecanismo de reuniones periódicas para tratar las diferencias fronterizas, el mantenimiento de la paz y la estabilidad en la frontera común allanando el camino para un mejoramiento de las relaciones y una ampliación del intercambio mutuo.

La esperada reunión entre los presidentes Trump y Xi, tuvo ambivalentes resultados. Aunque en la mesa de diálogo y negociación se lograron importantes acuerdos que parecían generar una mejoría de la relación bilateral y una pausa en la guerra comercial lo cual se reflejó de inmediato en las bolsas mundiales que tuvieron un positivo desempeño los días lunes y martes, la vuelta a la oratoria de amenazas y presiones, significaron una regresión, que también se manifestó en las bolsas, las cuales tuvieron importantes caídas durante miércoles y jueves.

Trump vociferó intimidante que si en 90 días, China no aumentaba sus importaciones de Estados Unidos, se iban a incrementar los aranceles, recordando que él era “el hombre de los aranceles”. De la misma forma, Pompeo, aseguró que si en 60 días, Rusia no cumplía el Tratado INF, Estados Unidos se retiraría del mismo, todo esto sin aportar pruebas del supuesto incumplimiento de Rusia de alguna clausula de dicho acuerdo. En esta lógica de negociación/presión/amenaza, Estados Unidos ordenó a Canadá la detención de Meng Wanzhou la gerente de finanzas del gigante chino de las telecomunicaciones Huawei, acusada de suministrar productos de origen estadounidense a Irán, en lo que el economista peruano Oscar Ugarteche calificó como una represalia de Estados Unidos, argumentando la defensa de su seguridad nacional ante el hecho de que Huawei se adelantó al conseguir primero “la tecnología 5G y producir los artefactos que la usa” confirmando “el papel líder de Huawei y China en el mundo”. Lo cual es interpretado por el gobierno estadounidense como un peligro para su seguridad nacional. Según Ugarteche “Con 5G en manos de una empresa china, ellos podrán vender la información para espiar a los americanos (sic) y no a la inversa, como viene siendo el caso”.

En Buenos Aires, aparte de la firma del nuevo tratado que subordina comercialmente mucho más a México y Canadá, a Estados Unidos, éste no tiene muchos éxitos que mostrar. Un alto funcionario del gobierno argentino, aseveró en una reunión privada que Estados Unidos ni siquiera pudo impedir el gran acuerdo de China con Argentina. Por muy leal y despreciable que sea Macri, sabe que sin una relación con China en buenos términos y aportando apoyo financiero, no sería capaz de concluir su mandato. Por eso, el canciller Faurie se apresuró a decir que en la reunión entre Macri y Trump no se habló de la “conducta depredadora de China” como aseguró el comunicado de la Casa Blanca. China ganó en Buenos Aires porque hubo comunicado final (a diferencia de APEC) y porque su apuesta a lo multilateral fue exitosa, neutralizando el ímpetu unilateral estadounidense.

A todas luces -como afirmó Mogherini- se trata de seguir imponiendo la ley de la selva, tras lo cual sobrevivirán solo los más fuertes. Aunque interesadamente la funcionaria de la Unión Europea evite hablar del origen de esta tendencia, cada vez es más evidente encontrarlo en las mentes criminales de los que dirigen los países de la OTAN, por suerte, siempre habrá personas, pueblos y gobiernos de buena voluntad que resistirán la barbarie imperial y harán emerger un mundo mejor para todos.

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El rumbo victorioso

Análisis: Elías Jaua .- Hace 20 años, el 6 de diciembre del año1998, el pueblo venezolano tuvo el encuentro con una auténtica victoria bajo el liderazgo del Comandante Hugo Chávez. La victoria siempre luchada, cien veces postergada, a veces lograda y después traicionada por dirigentes débiles y corruptos, al fin la conquistamos aquel bendito día.

Más allá del anecdotario, en estos días es necesario rescatar de la historia contada por el propio Chávez, las claves del proceso de acumulación de fuerza que nos permitió despejar el horizonte de la Patria, aquel diciembre, para que esa etapa sea fuente de pedagogía política permanente para las presentes y futuras generaciones de revolucionarios y revolucionarias.

En libro autobiográfico “Hugo Chávez, Mi Primera Vida. Conversaciones con Ignacio Ramonet”, el Comandante nos va describiendo como, durante una parte de la década de los 90, se van sentando las bases para garantizar aquella victoria popular, veamos:

La esperanza: “En la mentalidad colectiva de la sociedad venezolana de los años 1992 a 1998, radicaba en el renacimiento de la esperanza. El pueblo volvía a reclamar su derecho a soñar y, más aún su obligación de luchar por ese sueño”. (Pág. 625).

El papel del líder: “Una voz interior me decía de cumplir con mi deber y asumir esa misión. Me convencí que debía liderar el país si quería cambiarlo” (Pág. 688).

El proceso organizativo: “Me puse a recorrer Venezuela de punta a punta (…) Conseguimos organizar el Movimiento en todas partes (…) Día tras día, casi sin descanso, durante los años 1994, 1995, 1996. (Pág. 623).

La estrategia de poder: “En Valencia, el 19 de abril de 1997, se tomaron dos decisiones: primero, crear un instrumento político electoral; y segundo: lanzar mi precandidatura” “Ahí decidimos crear el partido Movimiento V República, y definimos su basamento, su programa y la candidatura”. (Pág. 690).

El programa: La Agenda Alternativa Bolivariana para superar los ejes problemáticos nacionales: “Pobreza: Crisis social y desigualdad en el ingreso. Desnacionalización: Deuda externa, apertura petrolera y privatizaciones”. OBJETIVOS: “Elevar en el corto plazo el nivel y calidad de vida de la población venezolana, por encima del umbral básico, constituido por el conjunto de sus necesidades físicas, sociales, culturales y políticas”. “Contribuir a la reivindicación de nuestra independencia nacional y a la reafirmación de nuestra soberanía”.

Necesario es decir que bajo ese programa alternativo Hugo Chávez logró aglutinar una de las más amplias alianzas patrióticas y populares que haya conocido nuestra historia política, construida desde las bases de nuestro pueblo. Esa alianza fue el Polo Patriótico de 1998.

Compatriotas, los proceso descritos por el propio Chávez, en los textos referidos, fueron las claves para la histórica victoria popular. Es una obligación moral, reivindicar siempre que el Comandante cumplió a cabalidad su compromiso con el pueblo: Lideró una apertura democrática en lo político, social, económico y cultural a través del proceso constituyente, iniciado en 1999.

A partir del año 2004, una vez superado el desconocimiento y la arremetida golpista ocurrida entre 2001 y 2003, Chávez logra consolidar uno de los periodos históricos de mayor crecimiento económico, con inclusión social; con garantías del pleno ejercicio de todos los derechos; con un modelo de producción y distribución de alimentos, que convirtió el flagelo del hambre en una excepción, durante esa primera década de este siglo XXI; con la reivindicación plena de nuestra Independencia política y de la soberanía petrolera y económica y dejó como legado una conciencia de poder en el pueblo, para defender la Patria y seguir el rumbo victorioso de la Revolución.

Por primera vez un líder no traiciona la esperanza de un pueblo. Gracias por eso, Comandante Chávez.
Ahora nos toca a nosotros evitar un retroceso histórico, no podemos permitir que se instale de nuevo la lógica del capitalismo neoliberal entre los venezolanos y venezolanas, que justifique la expoliación de nuestras riquezas nacionales y la exclusión social, política, económica y cultural para las grandes mayorías populares. Eso fue lo que nos demandó Hugo Chávez, el 8 de diciembre de 2012, en su último mensaje público a la Nación:

“No faltarán los que traten de aprovechar coyunturas difíciles para mantener ese empeño de la restauración del capitalismo, del neoliberalismo, para acabar con la Patria. No, no podrán, ante esta circunstancia de nuevas dificultades -del tamaño que fueren- la respuesta de todos y de todas los patriotas, los revolucionarios, los que sentimos a la Patria hasta en las vísceras como diría Augusto Mijares, es unidad, lucha, batalla y victoria”.

Aquel día, Chávez también nos indicó sobre que valores y principios político ideológicos debíamos mantener el camino victorioso, que con él al frente habíamos construido:

“Y en cualquier circunstancia nosotros debemos garantizar la marcha de la Revolución Bolivariana, la marcha victoriosa de esta Revolución, construyendo la democracia nueva, que aquí está ordenada por el pueblo en Constituyente; construyendo la vía venezolana al socialismo, con amplia participación, en amplias libertades”.

Con lealtad a ese rumbo político ideológico, seguimos luchando por el camino de Chávez. ¡Hasta la victoria siempre, Comandante Chávez!

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MIJAÍL GORBACHOV SE CONFIESA “El objetivo de mi vida fue la aniquilación del comunismo”

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@CBSTinfo .- Gorbachov confesó durante un discurso en la universidad norteamericana de Turquía:

“El objetivo de mi vida fue la aniquilación del comunismo… mi esposa me apoyó plenamente y lo entendió incluso antes que yo […] para lograrlo logré encontrar compañeros de lucha, entre ellos A.N. Yakovlev y Shevardnadze”.

Recientemente la CIA desclasificó algunos documentos donde se afirma que “el magnate financiero George Soros y la CIA, ayudaron a Gorbachov a proporcionar la posterior disolución de la URSS”.

Sobre ellos el analista y ex empleado de la NSA, Agencia de Seguridad Nacional, Wayne Madsen, afirmó que el multimillonario George Soros, proporcionó en 1987 cobertura económica, al gobierno de Mijaíl Gorbachov, a través de una ONG de la CIA conocida como el Instituto de Estudios de Seguridad Este-Oeste, IEWSS, por sus siglas en inglés.

La información expone que Soros y la CIA promovieron la difusión de dos términos orquestados desde Occidente en aquellos años, la “Perestroika” (apertura) y la “Glasnost” (transparencia) para que ambas sirvieran como ente desestabilizador en acelerar la desaparición de la URSS.

Esos documentos de la CIA prueban que lo sucedido no fue producto de un acto “espontáneo y democratizador” de Gorbachov, debido a que el sistema socialista estaba “agotado y quebrantado”, como quieren hacerle creer al mundo.

En Turquía el propio Gorbachov afirmó:

“Para lograrlo aproveché mi posición en el Partido y en el país, tuve que sustituir a toda la dirección del PCUS y de la URSS, así como a la dirección de todos los países socialistas de Europa”.

La verdad es que fue la CIA con el dinero de la Organización Soros, quien diseñó y ejecutó esa gran operación, con todo el apoyo del entonces líder soviético.

Gorbachov con Bush padre, ambos jugaron el papel de sepultureros de la URSS

El ex analista Wayne Madsen asegura que el plan diseñado para eliminar el bloque socialista de Europa oriental, fue organizado por dos copresidentes del IEWWS de Soros, Joseph Nye, economista de Harvard, y Withney MacMillan, presidente del agro multinacional Cargill, quien había mantenido relaciones comerciales con la Unión Soviética en los años setenta del siglo XX.

No satisfechos con los resultados alcanzados, en 1991 la CIA y Soros centraron sus esfuerzos en provocar un fuerte golpe en la nueva Federación de Rusia, estimulando el separatismo en sus regiones con el fin de debilitarla al máximo.

El informe de Nye y MacMillan, augura el fin de la Unión Soviética y los elementos del nuevo modelo para las futuras relaciones de Moscú con Estados Unidos, para pasar a la era capitalista, y, según ellos, “cualquier nueva evaluación de las relaciones de Occidente con una Unión Soviética aperturista, tiene que partir de una posición de fuerza en vez de un equilibrio de poder”.

El informe del IEWWS fechado en 1987, y su aplicación práctica, fue una forma incruenta de ir despedazando a la URSS por etapas.

En dicho documento se exhorta a Occidente a tomar ventajas respecto de la agonizante Unión Soviética, en el nuevo mapa geopolítico que se avecinaba, en particular en el Tercer Mundo, un área que hasta entonces había sido de influencia soviética.

Madsen apunta que Soros y sus aliadas organizaciones de “derechos humanos”, trabajaron activamente para destruir la Federación de Rusia, apoyaron los movimientos independentistas en Kuzbass (Siberia), a través de los derechistas alemanes que buscaban restaurar Königsberg y Prusia Oriental, y estos financiaron a nacionalistas lituanos y de otras repúblicas autónomas y regiones como Tartaristán, Osetia del Norte, Ingushetia, Chechenia, entre otras, con el propósito de estimular el separatismo en las llamadas Repúblicas Autónomas Socialistas Soviéticas.

La actividad injerencista de Soros contra Rusia no se ha detenido, se ha incrementado provocativamente a través de sus bases operativas repartidas en los territorios aledaños, en particular Ucrania, Estonia, Letonia, Lituania, Finlandia, Suecia, Moldavia, Georgia, Azerbaiyán, Turquía, Rumania, Mongolia, Kirguistán, Kazajstán, Tayikistán y Uzbekistán, unido a grupos de corte terroristas en coalición con fascistas ucranianos y neonazis moldavos sionistas.

Recientemente, el presidente ruso Vladimir Putin, expulsó a varias organizaciones de Soros como, la Fundación Open Society Foundation y otras ONG de la CIA que operaban en similares circunstancias en territorio ruso, incluidas la NED (Fundación Nacional para la Democracia), el Instituto Republicano Internacional, la Fundación MacArthur y la Freedom House, considerándolas como indeseables y una amenaza para la seguridad del Estado ruso.

No por gusto Mijaíl Gorbachov fue premiado con el Nobel de la Paz, pues siguió diligentemente las orientaciones de la CIA y de George Soros.

La CIA no descansa y pretende eliminar todo vestigio de socialismo en la tierra, por eso sus planes contra Cuba y ahora en Venezuela, donde nada es casual ni por obra y gracias del espíritu santo, pero como dijo San Juan: 8-32, “Y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres”.

Por eso cada día el mundo comprueba de lo que son capaces los yanquis para lograr sus intereses hegemónicos y las mentiras que tejen, creando patrones preconcebidos entre las grandes masas mediante sus campañas de prensa; de ahí que sabiamente José Martí afirmara: “Hallar una verdad regocija tanto como ver nacer un hijo”.

 

Arthur González

El Heraldo Cubano

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La segunda llamada – Por Earle Herrera

CBSTinfo.- Earle Herrera.- El cartero siempre llama dos veces, pero los gobiernos lo hacen una sola vez, si tienes suerte. Ojalá el enunciado de James M. Cain, en su novela y en el cine, se cumpliera en la realidad burocrática-administrativa. Eso, sin embargo, es algo tan lejano como los olmos que prodigan peras. En algunos casos, los gobiernos nunca llaman (ni escriben), como le ocurrió al veterano coronel de García Márquez.
El del viejo militar de montoneras no es caso único. En Venezuela, hay una llamada que nunca llega: la segunda. En su espera, pueden ocurrir muchas cosas, incluso, la partida definitiva del desengañado destinatario. He sido testigo de esas esperas y de su clausura por el viejo Caronte, aquel capitán del barco fantasma que en la Divina Comedia llevaba las almas al Más Allá. Uno se pone clásico para evadir juezas de ocasión que te acusarán de saltatalanquera, mínimo.
El camarada que llega al alto cargo no te olvida. Tú molestas por otros que lo necesitan y a ti acuden. El alto funcionario toma los nombres, anota los casos (de trabajo, vivienda, salud, ay de salud, así se fue mi hermana), toma datos y te promete que llamarán al solicitante. Y de verdad lo llaman, pero hasta allí. El subalterno le dirá al jefe “ya lo llamamos” y “misión cumplida”. La gente celebra, se alegra y espera la siguiente llamada. Esa nunca llegará.
En estos 18 años tengo una abultada colección de segundas llamadas, esas que jamás se hicieron y alguien siempre esperó. A veces miro pasar al alcalde socialista, escucho al ministro socialista, veo la caravana del gobernador socialista y me pregunto: “¿Recordará que me prometió llamar a este o aquel necesitado?” La joven maestra Mireya murió esperando su cargo fijo, Luis Tamoi siguió sus pasos sin techo propio. A ambos lo llamaron una vez, pero la burocracia nunca llama dos veces.
Un dolor socialista me lacera leyendo el ensayo del Che contra el burocratismo. Cuando la segunda llamada deje de ser una quimera y se haga cotidiana, tendremos socialismo. Tú entiendes por qué lo digo, tú sabes a quién le escribo. En la próxima siembra de uno de los que esperaron la segunda llamada, te lo diré. No sé por qué lo haré, pues ya será tarde. Y a la tarde, caro amigo, le sigue la noche.
Earle Herrera
Profesor UCV

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