Buscando al paciente cero del covid-19

Cbst.- Info.- UN.- 25 de marzo de 2020.- Hay una versión oficial, una extraoficial y una teoría conspirativa. La búsqueda del paciente cero del covid-19 se ha convertido en una cacería trepidante en la que se han involucrado científicos de élite de todo el mundo para desarrollar una labor detectivesca de la que hasta ahora despuntan tres hipótesis paralelas.

Hay consenso en que la metrópolis de Wuhan, capital de la provincia Hubei, en el corazón de China, es el punto de partida. En diciembre de 2019, esta urbe de casi 12 millones de habitantes se convirtió en el epicentro del brote que pocas semanas después se tornó en pandemia y que hoy mantiene en vilo a toda la humanidad. Desde allí, lo demás es incierto.

La opinión pública mundial ha asumido como cierto un primer relato difundido masivamente. De acuerdo con esa historia, hace cuatro meses una persona anónima consumió una sopa de murciélago mal cocinada en el mercado de mariscos y animales exóticos de Wuhan. A través del platillo, un virus también anónimo pasó del mamífero alado al cuerpo del comensal, quien a su vez, sin saberlo, infectó a todo aquel con quien tuvo contacto. Hoy, a la luz de nuevos hallazgos, el relato está en tela de juicio.

Dos teorías, 21 días y varios kilómetros de diferencia

La búsqueda del caso índice, como también se le llama al primer paciente registrado de una nueva enfermedad, es un trabajo crucial para establecer el patrón de contagio y para el cual existen equipos internacionales debidamente entrenados. Se puede tener una idea viendo la película Contagio (2011), de Steven Soderbergh, un filme que ha sido citado hasta la saciedad en las últimas semanas porque algunos dicen que es una predicción al calco de lo que hoy se vive con el coronavirus.

En este largometraje, un equipo de expertos epidemiólogos va tras la pista de la paciente cero de una letal enfermedad viral que tiene su génesis en Hong Kong. El filme se explaya en detalles sobre esa investigación, haciendo palidecer a cualquier thriller policial o novela negra.

En el caso del covid-19, tanto la versión oficial de la Organización Mundial de la Salud (OMS) como la extraoficial difundida por medios chinos, sitúan al paciente cero en Hubei, pero con dos semanas y algunos kilómetros de diferencia.

Según la OMS, el primer paciente de covid-19 del que se tiene noticia se enfermó el 8 de diciembre de 2019 y tenía relación directa con el mercado de Wuhan, de dónde salieron dos tercios de las personas infectadas del primer brote.

Solo la OMS sitúa al paciente cero en el Mercado de Mariscos. / Según la prensa china el paciente cero podría estar en cualquier lugar de la provincia de Hubei.

En contraposición, la teoría alternativa parte de una investigación divulgada esta semana por el diario South China Morning Post, la cual cita supuestos documentos confidenciales del gobierno chino. Según el medio de comunicación, el brote comenzó 21 días antes de lo que dice la OMS, y asegura que el paciente cero no está relacionado con el mercado de Wuhan, sino en algún lugar de un territorio de 200 kilómetros cuadrados.

El medio de comunicación dice que el caso índice es una persona de 55 años, que no precisamente es habitante de Wuhan, pero sí de la provincia de Hubei. El paciente en cuestión mostró señales de contagio el 17 de noviembre de 2019. No se divulgó la identidad ni cómo evolucionó su enfermedad, pero sí que a partir de él se inició la propagación que días después arribó al mercado de Wuhan.

Esta nueva hipótesis no desecha la participación del murciélago como vector. La teoría según la cual el animal es el principal sospechoso se asienta en su prontuario como causante confirmado de anteriores epidemias de otros tipos de coronavirus como la del Síndrome Respiratorio Agudo Severo (Sars), a principios de los 2000, y el Síndrome Respiratorio de Medio Oriente (Mers), en 2010. Algunos científicos hasta culpan al murciélago de haber transmitido el ébola. Al parecer el mamífero es un depósito volador de virus de toda índole y especialmente es “hospedador natural” de los distintos coronavirus.

Por otro lado, también se ha difundido que es probable que el virus no haya saltado directamente desde los murciélagos hasta el paciente cero, sino que haya necesitado de un intermediario. Entre las opciones que se han barajando están la civeta, un pequeño cuadrúpedo parecido al gato que se consume en algunas regiones de China, y los pangolines, una especie cubierta de escamas con gran parecido al armadillo que tiene el triste mérito de ser el mamífero más traficado del mundo, y por tanto, se encuentra en vía de extinciónSolo la OMS sitúa al paciente cero en el Mercado de Mariscos. / Según la prensa china el paciente cero podría estar en cualquier lugar de la provincia de Hubei.
En contraposición, la teoría alternativa parte de una investigación divulgada esta semana por el diario South China Morning Post, la cual cita supuestos documentos confidenciales del gobierno chino. Según el medio de comunicación, el brote comenzó 21 días antes de lo que dice la OMS, y asegura que el paciente cero no está relacionado con el mercado de Wuhan, sino en algún lugar de un territorio de 200 kilómetros cuadrados.

El medio de comunicación dice que el caso índice es una persona de 55 años, que no precisamente es habitante de Wuhan, pero sí de la provincia de Hubei. El paciente en cuestión mostró señales de contagio el 17 de noviembre de 2019. No se divulgó la identidad ni cómo evolucionó su enfermedad, pero sí que a partir de él se inició la propagación que días después arribó al mercado de Wuhan.

Esta nueva hipótesis no desecha la participación del murciélago como vector. La teoría según la cual el animal es el principal sospechoso se asienta en su prontuario como causante confirmado de anteriores epidemias de otros tipos de coronavirus como la del Síndrome Respiratorio Agudo Severo (Sars), a principios de los 2000, y el Síndrome Respiratorio de Medio Oriente (Mers), en 2010. Algunos científicos hasta culpan al murciélago de haber transmitido el ébola. Al parecer el mamífero es un depósito volador de virus de toda índole y especialmente es “hospedador natural” de los distintos coronavirus.

Por otro lado, también se ha difundido que es probable que el virus no haya saltado directamente desde los murciélagos hasta el paciente cero, sino que haya necesitado de un intermediario. Entre las opciones que se han barajando están la civeta, un pequeño cuadrúpedo parecido al gato que se consume en algunas regiones de China, y los pangolines, una especie cubierta de escamas con gran  parecido al armadillo que tiene el triste mérito de ser el mamífero más traficado del mundo, y por tanto, se encuentra en vía de extinción.

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