Buen dato sexual para hoy viernes: Una «mordidita» aumenta la excitación en la pareja

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Morder puede ser una de las acciones que más acerca a los seres humanos a su lado animal, este es un gesto con el que se demuestra cierta ambivalencia: por un lado resulta desagradable y doloroso; y por otro atrae y excita.

Quizá un ejemplo claro de esta doble dimensión se encuentra justamente en la clásica mordida del vampiro: sexualmente arrebatadora y al tiempo letal.

Según expertos en erotismo de la India, quienes han llevado a cabo un amplio estudio de los mordiscos, morder -y en particular el mordisqueo suave por ejemplo del pene, el pecho, los pezones, la piel, los dedos, las orejas, los labios o el clítoris- hace parte de las sensaciones que conducen a la excitación y recomiendan incluir tal actividad dentro del repertorio previo de acciones antes de la penetración.

Algunas personas aprecian los mordiscos fuertes en el momento del orgasmo.

Sin embargo, debe tenerse mucho cuidado con esta acción, pues de la misma manera que otros estímulos dolorosos, podría conseguir justamente lo contrario si no se sabe en qué momento y con qué intensidad darlo. Como siempre lo importante aquí es estar pendiente de los signos y las señales que  emita su pareja.

Otra recomendación que resulta vital es la de no morder cuando se encuentren próximos al clímax, pues en tal instante las mandíbulas suelen contraerse espasmódicamente y cualquiera de los dos integrantes de la pareja podría terminar mordiendo con fuerza exagerada.

Según expertos, las mujeres tienden a morder con más frecuencia que los hombres, y es a ellas a quienes les gusta más que las muerdan. Por supuesto, no debe olvidarse que en cuestiones de sexo no es bueno generalizar y lo mejor es siempre tener presente que, tanto para mujeres como para hombres, los mordiscos bruscos no suelen resultar eróticos.

 

DC/Vive.in